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La derecha internacional premia con un nobel la decadencia de Vargas Llosa




VARGAS LLOSA, EL BRILLANTE
Por: Nicolás Cabral

"¿Con qué autoridad habla de banalización de la cultura un defensor radical de la economía de mercado, que convierte en mercancía absolutamente todo, incluyendo los libros y la figura del escritor?"


En algunos, la mención de su nombre produce espasmos. Un "espíritu incómodo", lo llaman, apelando a una supuesta lucidez, a una hipotética capacidad crítica. Pero ¿incómodo para quién? No para su admirado amigo José María Aznar, que le ha dado trabajo en su organización neofalangista, la FAES. Ni para El País de Madrid, uno de los medios más mentirosos de la lengua, que lo tiene como columnista estrella. Tampoco para los encuentros que la Internacional Reaccionaria organiza –llamémosle por su verdadero nombre a esa reunión periódica de egresados de la Escuela de las Américas, agentes de la CIA, ex presidentes neoliberales e "intelectuales" como el que nos ocupa–, donde siempre se oye la misma cantaleta: Democracia, Libertad, pero sobre todo Libre Mercado. En una extraña pirueta psíquica, a los liberales les da por sentirse perseguidos, a pesar de ser las comparsas del poder hegemónico: ¡estamos hablando de un miembro de la Comisión Trilateral!

A Mario Vargas Llosa, que hace algunas décadas escribió dos o acaso tres novelas buenas, le sucedió algo extraño en cierto momento de su vida: pretendió pensar. No es, por supuesto, un deseo ilegítimo. Ya decía Descartes que "el buen sentido es la cosa mejor repartida del mundo", aunque sin duda estaba equivocado. La afirmación es refutada cada vez que Vargas Llosa se acerca al teclado para opinar. Como se sabe, no es potestad universal la producción de ideas. Por desgracia, en el caso del peruano vuelto español ni siquiera las nociones ajenas sirven para pensar: lo suyo es el arte de la repetición servil. Ya Juan José Saer enlistó, cuando Vargas Llosa –en una de sus abundantes páginas negras– se opuso al enjuiciamiento de los militares genocidas de la última dictadura argentina, los componentes de su prosa periodística: "La amalgama, la información trunca, la petición de principio y la pura mitomanía".

Para medir los alcances del pensamiento de Vargas Llosa sirve cualquiera de sus artículos, pero dejemos de lado sus columnas de opinión política: en ese campo siempre ha sido un lamentable amateur, un servidor puntual del Consenso de Washington. Detengámonos en sus intervenciones culturales, un territorio en el que, presuntamente, algo entiende.

(Antes, brevemente, sólo para alimentar cierto placer obsceno, reparemos en un poema. Su título: "Padre Homero". No conforme con ser, hoy por hoy, el mejor narrador peruano del siglo XIX, Vargas Llosa se lanza a una nueva aventura: ser un poeta arcaico menor. La primera estrofa es un momento cumbre de la torpeza intemporal: "No sabemos si era uno o muchos. / Ni siquiera sabemos si existió / o lo inventamos / para dar un dueño o una leyenda / a los poemas que fundaron / el mundo en que vivimos." Homero es imaginado por su pretendido descendiente: "Yo lo adivino / como un viejecito bondadoso / y excéntrico / divirtiendo a niños y ancianos / con fabulosas aventuras / de guerreros y monstruos". Se inaugura una nueva tendencia, el lirismo liberal.)

A Vargas Llosa le preocupa a últimas fechas lo que percibe como decadencia o banalización de la cultura. En dos conferencias recientes –"La civilización del espectáculo" y "Breve discurso sobre la cultura"– pretende llamar al orden. Finalmente el escritor, que tan convulsas transformaciones ideológicas ha experimentado, se deja ver como lo que es: un conservador, un defensor de la cultura burguesa. El par de textos ayuda a entender por qué, después de haber sido un narrador que valoraba las innovaciones de Faulkner, hoy Vargas Llosa sólo sabe hablar de Victor Hugo. Lo que le preocupa es que, al democratizarse, la cultura (según la entiende su "humanismo") se esfuma. Esta concepción, profundamente elitista, se explica bien a través del célebre dictum de Benjamin: "No existe documento de cultura que no sea a la vez documento de barbarie". Al defender cierta concepción (aristocrática) de la cultura, Vargas Llosa defiende su reverso bárbaro. Piénsese, si no, en su apasionada defensa (¡a posteriori!) de la invasión de Iraq.

La estatura intelectual de Vargas Llosa puede medirse en función de uno de sus temas: el espectáculo. No se trata de comparar un artículo suyo con el célebre libro de Guy Debord, La sociedad del espectáculo (no hay condiciones intelectuales ni morales para hacerlo), sino de contrastar los procedimientos: donde el francés devela el mecanismo por el cual el capitalismo vuelve redituable el tiempo de ocio del trabajador a través del entretenimiento, Vargas Llosa encuentra un efecto de los ataques a la autoridad que formaron parte del movimiento de Mayo del 68: la pulverización de su amada cultura burguesa. ¿Con qué autoridad habla de banalización de la cultura un defensor radical de la economía de mercado, que convierte en mercancía absolutamente todo, incluyendo los libros y la figura del escritor?

El engaño de los medios que privilegian la opinión sobre el pensamiento ha encumbrado a figuras como Vargas Llosa (o incluso a figurines como su hijo Álvaro, ese Vargas Llosa reloaded que dedica su vida a convencer a quien se deja de que todo progresista es un idiota, acaso aterrorizado por la imagen que el espejo le devuelve). Articulista peso mosca, quien ahora lamenta la decadencia de la cultura occidental es la encarnación del más flagrante cinismo. En tanto plumífero de las peores causas, su prosa escolar colabora secretamente en el fenómeno que denuncia desde el púlpito.


 
CONFESIONES APATRIDAS VARGAS LLOSA:
¿LA SOMBRA DEL CHIVO O MAYTA?
(Publicado el 6 Mayo del 2006)
Por: Mirko Senda


Si algo hay que aprender de los escritores, sería en esforzarnos por descubrir, sin temores, cual es la verdadera distancia del dualismo del hombre y sus obras, el estadio ambiguo o ecléctico de aquel que se refleja a escondidas entre sus personajes, en el reacomodo de los tiempos, dignos de frecuentar La Casa Verde donde las damas de compañía son capaces de tolerar los llantos y mariconadas de las derrotas políticas y las frustraciones de aprendiz revolucionario, aún cuando en nuestro mejor deseo esperáramos encontrar al hombre que hace su obra sitiado en el fondo de la mísera vida de los excluidos luchando por sus atrevidos sueños. Las opciones son muchas, pero solo una es digna que el pueblo las recuerde y cante, y es aquella que los invita a liberarse de toda tiranía, horror, mentira y traición…, Vargas Llosa es un tipo hábil sabe bien por donde gotea la limosna gruesa, por eso arremete sin tapujos contra cualquier intentona política de cambio “radical”, a acusado a OHT de “peligro para las reglas democráticas del Perú”, esa visión del creador inconforme y arriesgado cuya motivación se arrastra en la oscura alianza entre el escritor y el dinero, donde la única victima es el lector, es totalmente opuesta a la pureza del arte.

En la los años 30`, en Republica Dominica el Tirano Rafael Leonidas Trujillo, apodado “el Chivo” por el comando que lo asesino, es algo similar aunque en momentos muy distinto a lo que fue e hizo el Tirano Alberto Fujimori Fujimori en los años 90` en el Perú, M. vargas Llosa se enfrento a los dos al primero en su novela “La Fiesta del Chivo” y al otro en una contienda electoral de ambas experiencias seguramente traumáticas y desalentadoras para él, MVLL no a sacado ninguna lección e insiste de manera intransigente e infantil en apostar por la sombra reciclada que dejaron estos tiranos y traidores, perdido en la visión de la realidad peruana propone lo que ya hemos denunciado el pacto infame y cobarde entre el APRA y UN para repartirse el poder en contra de OHT escribe: "Para que el Perú no se hunda una vez más en la ciénaga del autoritarismo militarista que representa Ollanta Humala, no hay otro camino que una alianza inmediata", esa conclusión desesperada no es casual ni gratuita responde claramente al aislamiento al que se ven expuestos los grupos de poder económico, los mismos que están dispuestos a financiar cualquier pronunciamiento que los mantenga en el poder y MVLL no se sustrae a tal necesidad.

La de pauperización de las ideas, los estertores del arte llegan cuando todo escritor no es lo que dice ni es como se muestra, no es sino pura hipocresía, arrogancia mercantil que aplasta lo que siembra. “La historia de Mayta es incomprensible separada de su tiempo y lugar, aquellos años en que, en América Latina, se hizo religión la idea, entre impacientes, aventureros e idealistas (yo fui uno de ellos), de que la libertad y la justicia se alcanzarían a tiros de fusil”. (En referencia a su obra La Historia de Mayta (1984), M. Vargas Llosa, Londres, Junio de 2000). Esta obra narra la historia de un joven trotskista que inventa su revolución en las alturas de jauja que es rápidamente apagada. Los hombres claros y honestos defienden sosteniblemente lo que escriben y dicen, por cuanto es la verdad que creen ver lo que los inspira, es la manera de ser imparcial y coherente ante la provocación del critico, el escritor que a logrado soslayar su memoria, que capitula o mimetiza hasta alcanzar lo que el egocentrismo le exige no le alcanzaran las condecoraciones y premios para taparle las bajezas de sus comentario y actos, vale recordarle cierta entrevista: —¿Con qué otros revolucionarios tuvo contacto? —Yo fui muy amigo de Paúl Escobar, que después moriría peleando por el MIR. Otro que estuvo por París y de quien fui muy amigo es de (Guillermo) Lobatón. Fui menos amigo de Luís de la Puente Uceda pero le conocí bastante; otros seres, como Javier Heraud, del que sí había sido muy amigo, se embarcaban en aventuras revolucionarias quizás planeadas y elaboradas que aquella de Jauja, pero que una tras otra fracasarían... Y muchas de ellas terminarían con la muerte de los protagonistas. En este caso con la muerte de personas que yo había conocido bastante de cerca y en quienes había visto, al comprometerse en este tipo de acciones, una dosis enorme de sacrificio, generosidad, desinterés; a veces algún cinismo u oportunismo, pero lo fundamental era el inmenso idealismo con que se lanzaron a la empresa. Todo eso me fue dando los materiales con los que está hecha esta novela. (Entrevista de Jorge Salazar a MVLL, referente a su obra La Historia de Mayta. Caretas, Lima 19 de noviembre de 1984)

Sería mezquino no reconocerle a MVLL como un escritor comprometido, y es mas con sus ultimas declaraciones en contra de OHT, llamando a un eventual gobierno de este como un “desastre” para la democracia peruana, trasluce su compromiso Kafkiano, la metamorfosis de su responsabilidad moral que debe de adoptar como intelectual burgués respecto a su interés social, inclinación de clase oligarca, que nos dibuja a un MVLL reaccionario, de espíritu e ideas muy distantes, lleno de resentimiento del sentir y clamor popular.

Esa actitud es consecuencia de su problema identitario, un dilema personal de su interés de clase oligárquica y el sucio narcisismo de su verdad mercenaria, el es coherente en esa línea y lo demostró con la actitud frívola de nacionalizarse español, renunciado a su nacionalidad de origen: la peruana y pedir a la comunidad internacional que dieran la espalda al gobierno civil-militar de aquel entonces, atrapado por un resentimiento, ira y frustración por haber perdido las elecciones de 1990, frente al terrorista Alberto Fujimori, es el típico arrebato del revanchista hueco, de aquel Chivo que mando a callar a todos sus adversarios, de aquel Mayta que no supo medir sus fuerzas, de aquel perro que no encontró ciudad donde esconderse, del apatrida que solo se confiesa en la ensangrentada sotana de un cura ahora Cardenal Cipriano que dice que los derechos humanos son una cojudez como los que no existieron en el caso Ucharaccay…..

Todo escritor debe saber que la semántica de las palabras tiene alma en la ética de las acciones, por lo tanto para eludir un acto inmoral y maligno se debe no contradecir en la praxis lo que se dice en ellas. Ya lo han dicho otros que la mejor manera de decir es haciendo en todas las dimensiones o manifestaciones de nuestras vidas, es en esa perspectiva que se dibuja la integridad del hombre. Podemos recordarle a MVLL su oportunista admiración por las guerrillas de 1965, que en aquel entonces en compañía de seis peruanos que se encontraban en París entre los que se encontraban Julio Ramón Ribeyro y Hugo Neyra, redactarán un texto colectivo, donde declararon abiertamente su respaldo a la lucha armada del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), dirigida por Luís de la Puente Uceda, el texto, que apareció en la revista Caretas, dice: "Aprobamos la lucha armada iniciada por el MIR, condenamos a la prensa interesada que desvirtúa el carácter nacionalista y reivindicativo de las guerrillas, censuramos a la violenta represión gubernamental y ofrecemos nuestra caución moral a los hombres que en estos momentos entregan su vida para que todos los peruanos puedan vivir mejor". Si acaso pretendiera escudarse en la madurez evolutiva de la persona seria doblemente rastrero su oportunismo por que la esencia de un ideal perdura siempre ante los arrebatos y vicisitudes del tiempo, si él no ha sido capaz de sostener un ideal su lógica carece de seriedad, es incoherente entre lo que dice y hace, su comportamiento es inmoral, no ético y aberrante.

La alianza que el impulsa entre el delincuente y genocida Alan García Pérez (APRA) y la testaferro del capitalismo Lourdes Flores Nano (UN) va de acuerdo con su lógica, el como nadie sabe y entiende que ambos son la misma porquería, que responden al mismo interés imperialista donde el se siente mas cómodo, él escribe: "por debajo o encima de ellas, existe un denominador común que basta y sobra para echar los fundamentos de una alianza (...): un claro compromiso con la democracia" aquí desmantela el secreto ya no interesa o no sirven los programas electorales si al final el reparto del poder será entre los de siempre, el enemigo es OHT al que hay que neutralizar o matar …, pero el habla de democracia, el infeliz escritor, olvida rápidamente a los mas de 60 % de la población que vive entre la pobreza y la extrema pobreza, desconoce maliciosamente que cerca del 20 % de electores habilitados (nulos + blancos + ausentes) no creen en el corrupto sistema y que miles de peruanos se vieron empujado a emitir su voto preferencial por el chantaje y la mentira, la alianza es torpe por que desconoce las verdaderas motivaciones y aspiraciones de nuestro pueblo de un cambio radical, con líderes nuevos e ideas nuevas…., sin ser adivino esa alianza ya se dio mucho antes que él lo dijera, los grupos de poder económico ahora simplemente van a reacomodar sus piezas y OHT no se escapa a tal reacomodo porque es parte del gran tinglado político, al menos eso parece hasta ahora, donde el imperialismo suda por alcanzar una vez más su victoria.

Para finalizar encontrando el dualismo reaccionario del hombre y sus obras, MVLL el promotor de alianzas nefasta y fascista debe haber olvidado la matanza contra los presos políticos de las cárceles de Lurigancho y El Frontón (1986). Cuando él escribió inmediatamente una carta a Alan García, que fue publicada en el diario El Comercio con el título de "Una montaña de cadáveres" y donde escribe: "La manera como se ha reprimido estos motines sugiere más un arreglo de cuentas con el enemigo que una operación cuyo objetivo era restablecer el orden". Esa es la alianza de su conciencia con la infamia y cobardía de la clase política y dirigente que Perú.

Por todo lo mencionado hay una cuestión que debe quedar clara sobre el escritor y sus personajes, batalla desigual donde estos aparecen limpiamente para complementar o completar una idea, sin embargo cuando estos surgen forzados y condenados a caprichos del escritor no hacen sino malvivir y pervertir la historia. Un escritor que juega limpio en esta lucha de las ideas y el arte de la política toda, que sabe perder o ganar dignamente, seguro sabrá salir airoso de esa metamorfosis obligada que les imponen sus variados personajes, por que él es el alma múltiple que va emancipando a sus personajes para que ellos hablen por si solos… hacer todo lo contrario no vale, no es original, es inmoral, daña y pervierte al escritor y sus lectores, como los centenares que abundan, traidores de su conciencia y de esperanza populares, que subastan sus ideas por los halagos, las monedas y el café burgués.



MARIO VARGAS LLOSA
EN SU PERMANENTE DESFACHATEZ
Por: José Luis Morales

"Mario Varga un mentiroson mentiroso, un plagiario y un evasor de impuestos", denunciaba el senador Díez Canseco en un pleno monográfico parlamentario


Las denuncias por plagio contra el escritor hispano peruano van desde la copia del Informe Oficial elaborado por un general del Ejército peruano amigo suyo, Informe Oficial que él, Mario Vargas Llosa, suscribió sin ponerle pero alguno como presidente del Comité Investigador que tendría que aclarar el asesinato de quince periodistas en Ayacucho, descubriendo a los autores materiales de los crímenes y las circunstancias en las que se perpetraron, dejando que la acción de la Justicia de Perú depurase responsabilidades. Sin embargo, Mario Vargas Llosa manipuló aquelInforme para revertirlo en la novela Lituma en los Andes, por la que recibió el Premio Planeta, hasta las acusaciones judiciales por fusilar literalmente La guerra del fin del mundo, no sólo en su trama y su presentación, sino en su propia exposición, o el calco de La fiesta del chivo, como pueden verificar en sus búsquedas digitales en internet. Las hazañas vergonzantes del forúnculo y fantasmagórico escribidor en su frugales delirios infinitos, algunas referidas aquí, no tienen ningún desperdicio.

Cuando conocí la noticia de que una jueza de Barcelona confirmaba que el Nobel Camilo José Cela había plagiado La cruz de San Andrés, algo que casi todo el mundo sabía, novela por la que le concedieron el Premio Planeta, recordé al escribidor de la contra excelencia Mario Vargas Llosa, del que el Comité del Premio Nobel de Literatura rechazó en primera instancia su candidatura precisamente por bastantes informes que tienen en sus manos asegurando documentalmente que Mario Vargas Llosa plagió también Lituma en los Andes, novela por la que le condecoraron con el desprestigiado, aunque generoso Premio Planeta. Por eso mismo, he querido rescatar uno de los reportajes publicados en una revista semanal donde estuve trabajando veinte años, cuyo director me mandó como enviado especial a Perú en 1990, para que cubrieralas elecciones presidenciales del país latinoamericano en las que Vargas Llosa había sido postulado por la ultraderecha aglutinada en torno a un nuevo conglomerado al que denominaron FREDEMO (Frente ¿Democrático?) de reciente creación en 1990, para que ocupara la Casa de Pizarro, Palacio de Gobierno de Perú y Casa de Gobierno de Lima, denominación oficial, aunque allí será para siempre Casa de Pizarro.

Retorno al motivo de mi entrega para el blog Madrid Agüimes, afirmando una y otra vez que había recordado cómo el escribidor Vargas Llosa hizo estragos a diestro y siniestro, tal cual me habían demostrado documentalmente en la ciudad de Lima, capital de Perú, sobre lo que me extenderé en mis comentarios inmediatamente. En aquel informe pericial del mencionado plagio realizado por Camilo José Cela, la magistrada catalana estimaba en su Auto Judicial que para realizar tal transformación, la novela de la querellante hubo de ser necesariamente facilitada por la empresa editorial Planeta al fallecido Cela.

Retornaré Vargas Llosa para comentar lo que transcribiré casi literalmente, publicado en el semanario madrileño que antes mencioné, sobre quien fuera candidato a Presidente de la República de Perú el año 1990 en las elecciones correspondientes. Aunque Perú es país natal, Vargas Llosa también tiene la nacionalidad española, otorgada en 1993 por Felipe González Márquez, el presidente de Gobierno entonces, quien anteriormente había propuesto que le concedieran al autor hispano peruano el Premio Cervantes, que éste obtuvo en 1986 contra los criterios del ex vicepresidente Alfonso Guerra, del ex ministro de Educación José María Maravall y de la mayoría de miembros del Ejecutivo, alegando que buena parte del caudal intelectual y político del escribidor Mario Vargas Llosa arrastra detrás de sí una larga historia de inmoralidades, plagios, fraudes, desfalcos y complicidades asesinas con el terrorífico, asesino, corrupto y policial Ejército peruano. En sus privilegios en España y laureadas literarias que ha conseguido en este país, también han tenido sobresaliente participación la fauna ibérica ultraderechista heredera del dictador. No es casualidad que el escribidor mantenga estrechos vínculos personales con destacados ideólogos, dirigentes ultraderechistas y ex gobernantes de varios países, como Aznar, ex presidente derechista del Gobierno español y máximo promotor y dirigente de su FAES; Francisco Flores, el ex-presidente de El Salvador; Václav Havel, ex presidente checo que condujo a la ruina a su país enriqueciendo a los nuevos capitalistas y, cómo no, tampoco son casualidades sus íntimas relaciones con la baja ralea de impresentables exiliados anticubanos y golpistas venezolanos que residen en Miami, Puerto Rico, México o España.

La concesión del Premio Cervantes al autor ultraderechista hispano peruano Vargas Llosa respondía también a la propuesta de la ultraderecha amalgamada hoy en torno a la FAES , lobby político que dirige José María Aznar, especie de think team sin influencia alguna, a pesar de que proclamen en su Declaración de Principios que su "misión consistirá en apoyar la libertad y la democracia en todas las naciones amigas (sic), supervisando los estándares de calidad democrática interna en las organizaciones políticas en lizas electorales o no electorales, así como supervisar los estándares de calidad en los comicios a los que seamos invitados, ya sea como observadores, ya como aliados o ya como asesores, formando además a quienes integren el think team propio y conveniente, para organizaciones amigas y aliadas e incluso para gobiernos que soliciten nuestra colaboración en defensa de la Libertad , la Democracia y el Libre Mercado". Pero la trastienda de FAES esconde su auténticas intenciones que, hasta hoy, ha consistido en potenciar que sus presiones a los bancos y organismos financieros, ejecutivos autónomos e instituciones públicas y privadas den resultados positivos a la tesorería de FAES, "llevando a buen puerto sus actividades políticas ultraderechistas, las publicaciones de sus libelos ilegibles y las admoniciones constantes, sobre todo contra el sector del ala liberal del Partido Popular, organización política de la que José María Aznar es Presidente de Honor, para que retornen a la senda marcada por FAES en sus propuestas ideológicas, en su política internacional y en las orientaciones religiosas que han caracterizado a nuestro Partido".

Pues bien, desde estos postulados abiertos, desconociendo sus protocolos secretos que nada tienen que ver con lo que dicen que realizan, aunque son "conocidos o intuidos por analistas expertos, comentaristas avezados y por periodistas postineros que todo lo saben", aquella concesión del Premio Cervantes al escribidor hispano peruano llenó páginas de diarios y revistas, con adulaciones, loas, panegíricos y apologías al que, también a instancias del PP, invistieron miembro numerario de la Real Academia Española de la Lengua. Salvo algunas críticas leves, las adulaciones y los deleites ad hoc proliferaron en todos los medios y los sectores que están dominados por la mafiosa industria editorial. Pero mucho antes de que le entregasen el último galardón, a Vargas Llosa ya habían convertido en ideólogo y propagandista de la derecha neoliberal y de los poderosos de la tierra hacía muchos años, denunció Javier Díez Canseco, senador peruano, en el pleno monográfico. Este parlamentario limeño prestigioso, líder destacado el Partido Unificado Mariateguista, afirmó asimismo que "Mario Vargas Llosa es un mentiroso, un plagiario y un evasor de impuestos, como ya ha sido demostrado en las comisiones congresuales y las instituciones públicas de nuestro país".

Estafador, farsante y neoliberal

De las ocho formaciones políticas en liza durante las elecciones presidenciales peruanas de abril del año 1990, solamente tres, entre otras la ultraderechista que encabezaba Vargas Llosa, salieron con posibilidades de heredar el Ejecutivo en manos del APRA entonces, la socialdemocracia que dirigía con mano de hierro Alan García, hoy presidente de Perú de nuevo al salir victorioso el APRA en las últimas elecciones presidenciales. El APRA y Alan García, que también gobernaba entonces, postulaba a la Presidencia de la República peruana, en 1990, al socialdemócrata Luis Alva Castro. El candidato del Frente Popular de la Izquierda Unida de Perú era Henry Pease, catedrático reconocido en todo el universo académico. Por último, Alfonso Barrantes, líder de Izquierda Socialista, era aspirante a presidente de su propia organización, escisión muy importante del APRA, partido que Alan García, actual presidente, siempre ha utilizado de plataforma para sus oscuros y siniestros negocios multimillonarios.

La explosiva situación social peruana, sin embargo, hacía previsible una crisis inmediata para cualquiera que fuese el nuevo inquilino del Palacio de Pizarro, la sede presidencial, como así ocurrió desde los primeros meses del Gobierno de Fujimori. Recordemos sus sucesivos gobiernos y el autogolpe promovido y protagonizado por Alberto Fujimori, el neofascista presidente desde que resultó vencedor en las elecciones de 1990. Desde el 28 de julio de aquel mismo curso, tras tomar posesión el recién elegido mandatario, el Gobierno tuvo que enfrentarse a la imposible tarea de resolver otra de las crisis infinitas en la historia de la República latinoamericana.

Lima entera era como es ahora y, más que nunca, un enorme mercado donde venden todas las bisuterías y baratijas imaginables e inimaginables, con sus zumos y sus fritos, plásticos, turrones, además de comidas criollas, que tienen el récord Guiness a la mayor diversidad de platos típicos de todo el planeta, junto a su variada gastronomía, amazónica, francesa, española, africana, chino-cantonesa, japonesa e italiana. En Perú existe una ciclópea variedad de mezclas la suya, gastronomías de cuatro continentes en un solo país, ofreciendo el arte culinario peruanoen constante evolución. Sólo en la costa peruana hay más de dos mil sopas diferentes y, en todo el país, casi trescientos postres tradicionales. En su cocina sobresalen comidas criollas, norteñas, limeñas, marinas, andinas, las chifas y manjares amazónicos. Los platos más representativos peruanos son el cebiche o ceviche en las costas, la pachamanca en la sierra, y el juane en la selva. El pisco sour es la bebida bandera preparada con su original aguardiente, mientras la chicha de jora es un licor ceremonial extraído del maíz. La chicha de jora es tradicional de la sierra y, además, la bebida típica de las fiestas de San Juan que celebran en la selva. En la selva también hacen masato, licor indígena hecho con yuca fermentada que elaboran masticando y salivando, aunque hoy utilizan otras enzimas. Además, en las zonas selváticas preparan varios refrescos a base de frutas amazónicas, como la aguajina hecho con aguaje, moriche, burití (mauritia flexuosa) y camu-camu (myrciaria dubia), frutas amazónicas que tiene el récord de vitamina C. Inca Kola es el refresco más vendido en Perú y supera a lasglobalizadas Coca Cola y Pepsi Cola a pesar de las febriles promociones publicitarias que realizan con sus inversiones millonarias para acaparar todos los mercados mundiales al coste que sea.

Pero muchos peruanos ya están prefiriendo sobrevivir de pequeños atracos y de robos. El bandidaje y el narcotráfico representan las únicas salidas que les permite el sistema dominante en Perú. Muchos de aquéllos pagarán con la sangre de su vida asesinada la necesidad de tener que actuar al margen de las organizaciones delictivas, dirigidas por policías, militares y líderes políticos, quienes se distribuyen Lima como reparte la Cosa Nostra (mafia siciliana) Palermo, Siracusa, Taormina, Agrigento, Porto Empedocle, Trapani, Catania, Campo Felice di Roccella, Messina o Capo d'Orlando. Porque de noche, todas las calles limeñas son transformadas en los crueles y vergonzantes escaparates donde exponen a sus esclavizadas prostitutas femeninas las mafias limeñas, con profesionales masculinos y desechables y maltratados transexuales y bisexuales.

Maquillador del crimen

Para entender esta terrorífica situación, hay que saber que Perú tiene la segunda inflación más acelerada de Latinoamérica, después de Argentina, aunque sus perspectivas actuales, según la OCDE , son más oscuras que las de argentinos y guatemaltecos. La Deuda Externa peruana superaba lo tres billones de pesetas en 1990 (dieciocho mil millones de euros actuales), siendo Alan García presidente de la República. Hoy , su Deuda Externa ya multiplica por casi cinco veces aquella cantidad, situada en más de ochenta mil millones de euros, también estando el socialdemócrata Alan García en la Presidencia de la República peruana.
En Perú, el cincuenta por ciento de su población es analfabeta. Los índices de mortalidad infantil y la media de vida son brutales, sólo comparables con los de Haití y Santo Domingo, sumado al capítulo interminable de las desapariciones, las torturas y los asesinatos en cuarteles, en comisarías o en los vivac paramilitares de la sierra, dirigidos siempre por oficiales y jefes del Ejército. Aproximarnos al perfil de Perú supone incluir el tráfico de órganos (segundo del ranking mundial en los informes de UNICEF), venta de menores y matanzas de niños, ancianos e indígenas en las organizadas cacerías turísticas. Fue Mario Vargas Llosa, designado por el Estado Mayor del Ejército presidente ad hoc de la Comisión de Investigación para aclarar los crímenes de quince periodistas en una escandalosa masacre perpetrada por comandos especiales de la Marina de Guerra de Perú, quien primero "exculpó al Ejército, sin haber estado en el lugar donde dijo haber estado", tal cual denunció con gran vehemencia en la Cámara Senatorial el parlamentario Javier Díez Canseco. "Más tarde, descubrimos que Mario Vargas Llosa había mentido, que lo único que hizo fue suscribir el informe de los militares, que fueron los auténticos autores de aquellos crímenes", denunció el senador Javier Díaz Canseco en un monográfico pleno sobre aquellos quince asesinatos. También Henry Pease, y Alfonso Barrantes, el candidato de la Izquierda Socialista , parlamentarios ambos, denunciaron sin contemplaciones al escribidor Mario Vargas Llosa por su manipulado Informe, "con las mismas palabras, encabezamientos, acentos y puntos que el documento presentado aquí por oficiales del Estado Mayor del Ejército Nacional de la República de Perú, y ya grabado en el Cotejo del Senado (taquígrafos del Diario de Sesiones en sus homólogas Cámaras españolas) y que debería avergonzar a todo nuestro país entero", retumbó la voz ronca de Alfonso Barrantes en aquella monográfica sesión senatorial.

En una situación muy compleja, parecida a la actual, celebraron elecciones presidenciales en 1990, en la que Mario Vargas Llosa era candidato a la Presidencia de Perú por FREDEMO (Frente Democrático) organizado de la noche a la mañana por desarboladas formaciones ultraconservadoras sólo para iniciar aquella campaña electoral desatada, en un clima de violencia y desesperación como antes nunca tuvo lugar en Perú, ni tan siquiera en otros momentos históricos muy convulsos del país suramericano. Con demagogia inédita en Perú, Mario Vargas Llosa, sus cofrades y sayones prometían que, en menos de dos años, convertirían el país en el paraíso que "fue antes de la gloriosa época precolonial cercenada por la invasión castellana". Prometen también que "solucionarán inmediatamente todos los problemas si el doctor Mario Vargas Llosa es elegido presidente de Perú".

Plagios literarios

Pero los peruanos le dieron la espalda al neoliberal ultraderechista, "fullero, falseador, mentiroso, tramposo y defraudador" como titulan en portada El Nacional y La República , los rotativos de mayor tirada en Lima, afirmando "que lo único que hizo es enriquecerse a cambio de servir a los mejores postores del poder mundial". Pero si terciamos por otras rutas de sus cepos, Mario Vargas Llosa cultiva el plagios literario como hizo con la novela La guerra del fin del mundo, plagio que él mismo reconocería después, cuando ya las pruebas documentales y periciales eran tan aplastantes que no habría lugar a las dudas. Incluso así, las graciosas majestades de ¿periodistas?, amigos suyos, ignoraron o desnaturalizaron las actividades extraliterarias del resultón escribidor de Arequipa, ciudad peruana que tiene un millón de habitantes aproximadamente. Pordesgracia para el tunante Mario Vargas Llosa, en Arequipa fue donde primero hacen que pusiese pies en polvorosa al hacer público algunos de sus plagios los mencionados diarios limeños.
La caótica situación de Perú la completan, ayer y hoy, las sangrientas actuaciones de Sendero Luminoso, hermética guerrilla cuyos comandos están extendidos desde Ayacucho hasta la ribera del lago Titicaca, en el sur del país, llegando al centro de Lima y al cercano puerto de El Callao. Las tribulaciones y preocupaciones de los peruanos han aumentado seriamente con el traslado de centros de poder de los narcotraficantes colombianos a la selva de Iquitos, en el norte, tras las ofensivas de los Gobiernos ecuatoriano y boliviano contra los capos de los carteles peruanos y colombianos.

A los pocos días de anunciar oficialmente la convocatoria de elecciones presidenciales y legislativas de 1990, el día 12 de diciembre del curso anterior, dan a conocer públicamente las sentencias absolutorias de setenta y seis oficiales de la Policía Estatal a los que la Fiscalía acusó de "ejecutar los asesinatos de ciento veinticuatro presos", perpetrados el 19 de junio del año 1986 en la prisión de Lurigancho. Sólo condenaron a dos funcionarios a los que les atribuyeron responsabilidad indirecta en aquellos criminales acontecimientos. Cinco días después, a petición del mismo tribunal que los había condenado, son indultados. En el Acta de Juicio, el tribunal afirmaba como un probado (sic) que "sesenta y tres de los presos amotinados para protestar por los malos tratos recibidos, las torturas constantes y las escasez de alimentos, fallecen por impactos de balas, recibidos en diferentes zonas de sus cuerpos, mientras que más sesenta mueren por choques traumáticos con estallidos de cráneo cada uno de ellos, a causa de los tiros que reciben en sus mismas cabezas". A pesar de tamaño escándalo, que tendría enorme repercusión internacional, con protestas sucesivas e inmediatas de todas las organizaciones defensoras de los derechos humanos, Mario Vargas Llosa no solamente no expresó sus quejas o disconformidad, sino que ni siquiera dijo esta boca es mía en momento alguno "sobre aquellas salvajadas, ni se refirió ni mencionó nunca en sus intervenciones propagandísticas durante  la campaña electoral para optar la Presidencia de la República de Perú estas sanguinarias masacres, que no solamente conmoverían a toda la sociedad peruana, sino a toda la sensible opinión pública internacional", afirmaba en su editorial La República , el rotativo limeño.

Patrimonio millonario

Los presos habían aprovechado que la Internacional Socialista estaba reunida en Lima para amotinarse y protestar contra sus condiciones de vida en las cárceles de Lurigancho, El Frontón y Santa Bárbara. Entre los que asistían a este encuentro de la Internacional Socialista , representando al PSOE, estaban el ideólogo Ludolfo Paramio (con quien yo había tenido mucho trato durante la clandestinidad, en la que él nunca estuvo); también estaba el eurodiputado Enrique Barón, a quien el parlamento europeo acusó de corrupción; y Elena Flores, responsable de las relaciones internacionales en el PSOE entonces, que como casi todas las delegaciones, guardaron un silencio estratégico sobre aquellos terribles asesinatos. Si embargo, aquella misma jornada, como todos, los tres asistieron al ágape-refrigerio político-cultural al que les había invitado la esposa de Mario Vargas Llosa que tuvo lugar en la mansión limeña del escritor hispano peruano, dueño de un multimillonario patrimonio repartido entre España, Estados Unidos, Puerto Rico e Inglaterra, además de Perú. Durante el banchetto político-cultural, nadie haría la menor mención a los presos políticos peruanos asesinados, que se habían amotinado en tres penales para denunciar sus detenciones irregulares, para exigir mejoras en sus respectivas estancias carcelarias y reclamar, además, las mínimas garantías jurídicas.

Cómplice de la barbarie

El entonces presidente peruano Alan García, el mismo que ahora continúa siendo presidente tras dieciséis años de retiro involuntario, quien también dirigía entonces la Internacional Socialista , había cedido a las presiones del Ejército y de la Cámara de Comercio de Perú, y encargó la solución de los desórdenes a los militares, la Marina y la Policía Nacional. El balance de la madrugada del 20 de junio del año 1986 fue siniestro. Sin más palabras. No hubo ningún superviviente de ciento veinticuatro que estaban detenidos en Luringancho, el penal capitalino que, para el limeño, sólo mencionarlo, le pone los pelos de punta. Cien muertos en el de El Frontón, la isla prisión situada entre Lima y el Puerto de El Callao, cárcel a la que el Estado Mayor del Ejército impediría el acceso a todo personal ajeno a nuestra institución, como ordenaban en el comunicado que emite el día siguiente, tras aquellas sanguinarias matanzas a Sangre Fría, llevadas a cabo por los comandos de la Marina de Guerra peruana. Aquel mismo día, al mismo tiempo, una cifra indeterminada de reclusas desaparece de Santa Bárbara, otra de las cárceles que está en Lima, como las mencionadas, sólo para presos políticos. Estaba claro que el "Plan Criminal fungido por las tres Armas del Ejército de Perú, bajo mando de la bóveda potente del Almirantazgo de la Marina de Guerra peruana, había milimetrado las operaciones necesarias para obtener lo que se habían propuesto y ultimar los amotinamientos de apresados acabando definitivamente con todos ellos sin dejar que nadie se mantuviera con vida al coste que fuera", informaba en portada y páginas interiores El Nacional, diario limeño, en sucesivas ediciones especiales
  
Aquellos asesinatos masivos, premeditados y alevosos, fueron denunciadas durante toda la campaña electoral, pero Mario Vargas Llosa, cual denunció en público el senador Javier Díez Canseco, solamente manifestó que él "no sabía nada, porque aquello fue de noche y yo vivo en la zona residencial, donde no se oyeron los cañonazos cuando le preguntaron unos periodistas venezolanos". El propio Javier Díez Canseco, del Partido Mariateguista, denunció una y otra vez a los que, en "nombre de la estabilidad y el orden, como el candidato Mario Vargas Llosa, se convierten en cómplices de tanta barbarie. Pero cuando pasean por todo el mundo, no paran de dar lecciones sobre democracia, justicia y pluralidad. Sin decir que engordan sus cuentas corrientes a costa de tanta miseria y tantos sufrimientos de los demás". 

Alan García había accedido a la Presidencia del Gobierno de Perú el 28 de julio de 1985, prometiendo reducir los enormes abusos provocados por el Ejército, sobre todo por la Marina de Guerra y la cruel militarizada Policía Nacional. El único gesto populista de Alan García fue cesar a una parte de la cúpula militar, atendiendo a la sugerencia de sus asesores de imagen. Los pretextos que esgrimiría "fueron los asesinatos de campesinos a millares en las provincias de Ayacucho, de Apurimac y de Huancavélica de forma muy especial". Pero durante su mandato, con el general Rubén Romero Sánchez al frente de la Policía Nacional , los crímenes de indígenas y periodistas se multiplicaron incesantemente. En aquel clima político volcánico, del que el sistema no podía salir, la derecha peruana propone como única alternativa presentable la "reagrupación de todas sus fuerzas en torno al doctor Mario Vargas Llosa, que pondrá en marcha un plan provocador, económicamente sobre un mercado mixto y políticamente neoliberal como única solución".

El escritor españolizado señalaba, en tono admonitorio, que "de acceder al Gobierno, pondré en marcha un durísimo plan de reajuste económico, cuyo objetivo inmediato es reducir la inflación a tan sólo un diez por ciento". La candidatura de Mario Vargas Llosa en el Frente Democrático (FREDEMO) la presentaron como moralizadora de la vida pública, aunque represente un alto costo social, manifestó sin ningún pudor el propio candidato.

"Trayectoria inmaculada"

Mario Vargas Llosa se presentó en la campaña "como el más honrado de los candidatos peruanos, sin tacha ni mancha alguna, el único que no busca enriquecerse con el poder", avaládose a sí mismo por tener "una trayectoria inmaculada", como proclamaba en sus mítines. Las réplicas al embaucador Mario Vargas Llosa no se hicieron esperar. En varios documentos oficiales presentados por Javier Díez Canseco, senador republicano en la Cámara , se podía leer que el candidato presidencial de la derecha, Mario Vargas Llosa, no pagó ni un solo inti (unidad monetaria peruana) en concepto de impuestos entre el año 1985 y el de 1989. Es decir, Mario Vargas Llosa era acusado pública y abiertamente en el Parlamento de Perú, y en los juzgados correspondientes, por estafa y evasión de capitales. Con fotocopias de las declaraciones fiscales juradasque había presentado el hispano peruano, el parlamentario Javier Díez Canseco denunció que, durante "aquellos años, Mario Vargas Llosa no consignó los ingresos que percibió en el exterior, ni sus millonarias cuentas bancarias que deben derivar en el pago de tributos. Con estos comportamientos, el señor Mario Vargas Llosa está demostrando que no ha contribuido ni con un solo inti al mantenimiento de los servicios públicos que otorga el Estado de la República de Perú a las clases pobres y a los más necesitados de nuestro país".

El senador Javier Díez Canseco sostenía que, en sus declaraciones fiscales, "Mario Vargas Llosa no consigna nunca los millones ingresados que él ha obtenido en el exterior, concretamente los que cobra por las conferencias que da y los cursos que dicta, así como por las entrevistas que concede. Tampoco ha declarado nada sobre sus negocios editoriales, ni sobre sus casas y cuentas corrientes en países del extranjero, entre ellos España".

El amigo americano

Díez Canseco presentó en público un extensa listado de viajes realizados por Mario Vargas Llosa, y por sus familiares, al extranjero, en los periodos comprendidos entre los años 1985 y 1989. "En cuatro años, casi setenta salidas al extranjero. Entre estos numerosos viajes, destacan los efectuados semanalmente a Estados Unidos, país en el que realmente tiene ahora otra de sus residencias habituales". Javier Díaz Canseco también denunció en el pleno senatorial que "España es su segundo destino preferencial, donde tiene buenos negocios y, sobre todo donde lo han convertido en importante portavoz y consejero áulico de la ultraderecha que ahora está integrada que se enriqueció antes, con la dictadura franquista, y también ahora, durante la democracia y, asimismo, también con Felipe González en el Gobierno del PSOE, puesto que todos, aquéllos y éstos, ven en él, Mario Vargas Llosa, a su distinguido defensor". En la infinita nómina de viajes lúdicos, literarios, propagandísticos y políticos están los realizados a Francia, Chile, Holanda, Estados Unidos, Alemania y Puerto Rico, además de Venezuela, Argentina, Costa Rica, México y Ecuador.

Mario Vargas Llosa replicó a Javier Díez Canseco, aunque de una manera indirecta. Pedro Cateriano, Secretario General del Movimiento Libertad, el partido político creado por el escribidor, e integrado en FREDEMO, quien tuvo que contestar que "nuestro candidato no presentará declaración jurada (de sus bienes) a no ser que gane las elecciones", a lo que Díez Canseco le replicó, a su peculiar manera, calificando al candidato hispano peruano de "campeón mundial de las evasiones tributarias".

El mismo planteamiento acusatorio fue realizado por el senador Enrique Bernales, observador permanente de Perú en la Organización de Naciones Unidas en Ginebra (ONU), criticando la reacción de Mario Vargas Llosa a las acusaciones del senador Javier Díez Canseco, diciéndole que "dentro de los olvidos del candidato presidencial de la ultraderecha, figura su mansión de Londres en Montpellier Walk, cerca de Knigths Bridge, que actualmente tiene un valor aproximado de tres millones y medio de dólares (quinientos millones de pesetas de hace casi veinte años), así como de sus propiedades inmobiliarias en Barcelona que, como muchos otros pisos en el exterior de Perú, tampoco declaró nunca a la Hacienda Pública de la República , como tampoco declaró los beneficios que le proporciona la agencia literaria que gestiona Carmen Balcells, de la que Vargas Llosa es principal accionista".

Príncipe de la Hacienda Pública

En la declaración de Hacienda correspondiente al año 1988, realizada por Mario Vargas Llosa sobre su patrimonio personal, valoró su "mansión de caudillo bananero", como lo calificaba el senador Javier Díez Canseco, en el número 194 de la calle Paul Harris, en Lima, capital de Perú, en menos de tres millones de intis, permitiendo que el rotativo moderado El Nacional titulara en primera página, a cinco columnas, que ¡La casa de Vargas Llosa cuesta sólo doscientos cincuenta dólares! Es decir, veintisiete mil pesetas del año 1988. El mismo diario describiría todos los pormenores de aquella mansión que Mario Vargas Llosa posee en Lima, dentro del residencial barrio de El Barranco, retratada con todo lujo de detalles. "Dos grandes piscinas, una sauna marmórea, siete patios delanteros y cuatro traseros, enormes paseos, cristalinos arroyos y caminos lujuriosos, fuentes fluctuantes, terrazas regias, valiosas piezas de mármol rosa por doquier y plazoletas en cada uno de sus espacios". Varios líderes políticos proponen "comprársela por diez veces el precio declarado en los impresos oficiales del Impuesto sobre la Renta ", titulaba La República. Otro de los titulares de El Nacional lo resumía de forma bastante más elocuente e hiriente, cuando titulaba en portada y a cinco columnas, que la ¡Residencia de Vargas Llosa cuesta como una licuadora! "Lo indecible es que quien habla y dice que va a aplicar una política de choque y austeridad sobre todo", denunciaría en el senado el diputado Gustavo Espinoza, "acabe siendo un auténtico evasor de impuestos a gran escala, digamos que casi a escala planetaria".

Gustavo Espinoza afirmó entonces que "la situación tributaria del doctor Vargas Llosa revela la inmoralidad y la corrupción a la que ha llegado la clase dominante, los núcleos tradicionales que han vivido siempre a las expensas del poder y contra los peruanos que nada tienen para alimentar a los hijos y familias, ni para llevarse a la boca, tratando de legitimar todas sus infamias e injusticias, siempre en función de sus intereses, a cambio de sus inescrupulosos enriquecimientos. Sólo ahora que interviene en política, quiere que creamos que tiene intereses solidarios, pero los tiene para seguir defendiendo al capital financiero, a los monopolios y poderes económicos. Él ha vivido un mundo irreal, en el que se ha enriquecido a costa de lo que sufre la mayoría peruana y a costa de toda la gente de Perú barriendo con la ética que nunca ha tenido y presumiendo de que será salvador de la patria. Por eso nunca ha pensado en pagar impuestos. Sólo piensa en La tía Julia y El Escribidor o en La Casa Verde , pero nunca jamás en la auténtica y la cruda realidad nacional peruana".

Empresarios al quite

Muy pronto pondrían en marcha la sabiduría popular, para motejar a los postulantes de FREDEMO, y sobre todo a Mario Vargas Llosa, como unos seguidores de Pepe el Vivo. En una tira cómica propagandística describen a Mario Vargas Llosa, laureado Premio Cervantes, como un astuto evasor de impuestos y amigo de los gringos, concluyendo que pepes vivos gobernaron ya con Fernando Belaúnde Terry, entre 1980 y 1985, y APRA, entre 1985 y 1990. Todos ellos son responsables de las crisis profundísimas que todavía continúa teniendo Perú". Los chistes y las chanzas contra y sobre el doctor Mario Vargas Llosa abundan por doquier en el país andino. Lo que pareció haber aconsejado al autor a limitar sus comparecencias en Lima sobre todo, y en todo Perú. Ahora sólo realiza declaraciones previo pago, pero jamás se somete desde entonces a rueda de prensa alguna. Sólo está siempre presto a conceder entrevistas pero con cuestionarios previos y convenidos, a cambio de tarifas establecidas y acordadas con sus asesores de imagen. Tratando de recomponer su deteriorada imagen, Vargas Llosa organizó, en marzo del año 1990, el Encuentro Mundial de la Revolución de la Libertad , en Lima. Invitó a mil quinientos empresarios y a lo más granado de la intelligentzia ultraderechista internacional. El personaje más destacado era Jean François Revel, ideólogo de la ultraderecha francesa y reivindicador de los "aspectos positivos de la colaboración entre el Gobierno de Vichy y el Tercer Reich", como él mismo escribía para Cómo terminan las democracias, ensayo para vomitar a cualquier hora, también publicado por Editorial Planeta en 1985. Excusaron su asistencia alEncuentro Mundial Octavio Paz y Lech Walesa, presidente de Polonia entre 1990 y 1995. Sí asistieron al político ágape del doctor Vargas Llosa, destacados representantes de la contrarrevolución anticubana, como Carlos Franqui y el agente de la CIA Carlos Alberto Montaner, valido de Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid. Carlos Alberto Montaner también fue  procesado por plagiar Brígida pudo soñar, novela escrita por José Lorenzo Fuentes, otro anticubano también exiliado ahora en Miami.

La matanza de Uchuraccay y la inmoralidad de Vargas Llosa

El mismo día del mes de julio en que Mario Vargas Llosa iniciaba la gira como precandidato presidencial, la Corte Suprema de Justicia ordenaba en Lima procesar al ex general Clemente Noel por sus responsabilidades en el asesinato de quince periodistas, en el que tenía una siniestra participación el autor hispano peruano. En rueda de prensa del año anterior, Mario Vargas Llosa manifestó que él había "redactado y firmado aquel Informe después de realizar personalmente una exhaustiva y minuciosa investigación sobre los hechos criminales". Cuando poco después, la Fiscalía de la República de Perú descubre que el Informe documental que exculpaba de los crímenes a oficiales militares "fue manipulado por el general Clemente Noel y que se lo entregó al doctor Vargas Llosa para que éste se limitara a firmarlo como propio", el autor hispano peruano desapareció del mapa. En Auto Judicial del 14 de julio, el máximo Tribunal peruano imputaba a Clemente Noel de varios delitos por "abuso de autoridad en relación con la matanza de ocho periodistas limeños de diversos órganos informativos, asesinados el día 26 de enero del año 1983 en Uchuraccay, un poblado de la andina provincia de Ayacucho. Las autoridades militares, encabezadas por el general Clemente Noel, afirmaron entonces que los periodistas "habían sido ultimados por campesinos, quienes los confundieron con los miembros de Sendero Luminoso". Aunque esta versión fue puesta en duda enseguida por los familiares y por el Colegio de Periodistas de Lima, Mario Vargas Llosa la "aceptó íntegramente en el Informe que él dijo haber elaborado siendo el presidente del Comité Investigador designado por el presidente Fernando Belaunde Terry", informó el diario La República. Pero , sin embargo, las sucesivas investigaciones judiciales descalificaron enteramente "aquella explicación, por tratarse de una versión más de la propia cúpula militar, la única instancia a la que ha acudido para realizar su falsa investigación el doctor Vargas Llosa", señalaba el mismo diario. El denominado Informe Vargas protegió, "frente a la opinión pública internacional y las autoridades judiciales peruanas, a los autores de aquella matanza, militares todos ellos, auténticos asesinos ejecutores de los crímenes que todavía continúan en la impunidad más absoluta. El doctor Mario Vargas Llosa conocería, desde el principio, quienes habían sido los autores y culpables, ocultándolo alevosa y criminalmente y achacándoles la culpa a los campesinos de Uchuraccay, algunos de los cuales fueron posteriormente asesinados, después de que declararan ante los instructores de la Corte Marcial ". Cuando el día 14 de julio de 1990, el autor de La ciudad y los perros llegó a Huaraz, ciudad en la que inauguraría su periplo electoral, se negó en redondo a responder a todas las preguntas sobre la sentencia de la Corte Suprema que condenaba a Clemente Noel, general del Ejército y amigo suyo, por aquellos crímenes de los ocho periodistas. Vargas Llosa supo desde el mismo instante que se hizo cargo de la investigación que los autores de los asesinatos habían sido militares, sabiendo sus nombres, apellidos, cargos y sus correspondientes destinos. Aunque en su fugaz carrera política, Mario Vargas Llosa siempre se ha caracterizado por sus posiciones ultraderechistas, racistas y rígidas en sus criterios, al mismo tiempo que ha demostrado su ignorancia sobre todas las teorías políticas y sociales, clásicas y contemporáneas, se convertiría en uno de los fichados portavoces del pensamiento débil que estaban buscando los dirigentes ultraconservadores, y los neoliberales, tipo Alan García, José María Aznar, Felipe Calderón, Mariano Rajoy y, también entonces, Felipe González, del que fue valido y asesor. El doctor Mario Vargas Llosa calcó literalmente el Informe, y todas y cada una de las pruebas argumentales investigadas y acreditadas elaboradas desde su oropelado despacho por el general Clemente Noel, alto mando del Ejército de la República de Perú, al que le unía una gran amistad, y por oficiales a su mando. Con estos datos únicamente, sin repugnarle nada, y con su inmoralidad manifiesta, Vargas Llosa redactó el documento que, según él mismo confesó en el año 1992,vendería a The New York Times y a una cadena europea de diarios. Cuando le reprocharon que estaba haciendo negocio con aquellos viles asesinatos, adujo simplonamente que "a mí todavía no me han pagado por mis labores investigadoras", como me dijo el parlamentario Javier Díez Canseco en su despacho del Senado peruano. Al día siguiente, el escribidor fue acusado de mentir por el propio Gobierno peruano cuyo portavoz declaró oficialmente que "el doctor Vargas Llosa cobró los cien mil dólares convenidos por el Informe", aunque añadía pretextos como que "los habrá invertido en gastos de representación, hoteles y viajes". Todavía así, el Informe Vargas incluye la doble inmoralidad de sus falsedades e invenciones, como si los relatos de los ocho crímenes fueran extraídos de algunos de sus libros. El trasfondo de Lituma en los Andes, novela por la que le concedieron el amañado Premio Planeta, es pretender justificar sus salvajes intervenciones y su implicación moral (¿) y política en la ocultación del crimen de aquellos ocho periodistas limeños en Ayacucho. Sobre la ficción plagiada del Informe Oficial, tras dar "toques personales a su redacción definitiva", el relato de Lituma en los Andes adquiere ribetes despreciablemente trágicos, como cuando quiere atribuir los crímenes a "unas supuestas muertes rituales". Ni por ésas. Los cadáveres de los ocho periodistas limeños fueron ferozmente mutilados y troceados con hachas y machetes, incluso estando algunos todavía vivos. "Los entierran de dos en dos, en cuatro tumbas abiertas, en el mismo lugar en el que fueron alevosamente asesinados, tal como acreditan y suscriben categóricamente seis forenses de la Corte Marcial de la República de Perú".

Incluso así, Mario Vargas Llosa afirmó, con repugnante soberbia, "que se trataba de un entierro mágico al estilo quechua". Semanas después, Mario Vargas Llosa sería descalificado y puesto en ridículo por un colectivo de antropólogos, forenses, científicos, anatomistas, toxicólogos, especialistas médicos y analistas clínicos internacionales enviados especialmente por Naciones Unidas" (ONU), como publicaron al alimón los diarios de todo el país andino con espectacular despliegue informativo. Eran tales las falacias y las manipulaciones del Informe "elaborado por el general y firmado por el el escribidor" que, en noviembre del año 1984, un magistrado de Ayacucho ordenaría el ingreso en prisión de Mario Vargas Llosa. Aquel mandato judicial no fue cumplido por las presiones directas del propio Fernando Belaunde Terry, entonces presidente de la República de Perú. "Incluso así, existen razones más que suficientes como para poder asegurar que el fantasma de Uchuraccay pende como losa en el expediente de inmoralidades y de corrupciones del flamante, soberbio y farsante Mario Vargas Llosa", leían en el editorial del rotativo diario El Nacional sobre el Premio Cervantes de las Letras, de millonaria dotación, que le entregaría el Rey de España en un acto rebosante de boato. Acabo esta entrega sobre el plagiador hispano peruano remitiendo a mis amigos al buscador Google España, en el que podrán leer muchas de las perlas vargasllosianas, como unas declaraciones suyas en las que dijo que "El plagio es perfectamente lícito en lo que a inventiva se refiere", así como otras de muchísimo mayor calado y enjundia de quien, en sus homilías dominicales y sus sanguinarias burlas permanentes es capaz de amonestar, censurar o vilipendiar a quienes desentonen o rechacen las siniestras chanzas detestables de sus orquestas y de sus partituras en los constantes dislates de su permanente desfachatez

EL MUSEO DE LA MEMORIA, VARGAS LLOSA Y EL INTENTO DE LAVAR LA IMAGEN DEL GENOCIDA ALAN GARCÍA
Por Pepe Mejía

El escritor Mario Vargas Llosa considera una excelente noticia la puesta en marcha del Museo de la Memoria de Perú. La iniciativa, según afirman las crónicas, partió del mismo Presidente Alan García. A estas alturas me cuesta creer que el responsable político de la matanza de más de 300 presos[2] en las cárceles de San Juan de Lurigancho, El Frontón y Santa Bárbara, el 18 y 19 de junio de 1986 mientras se celebraba un congreso de la Internacional Socialista[3], haya dado el visto bueno a este proyecto financiado por Alemania.
El actual presidente Alan García estuvo en el consejo de ministros[4] en donde se decidió lo que se ha calificado[5] “como el asesinato masivo más grande durante la lucha contrasubversiva de la década de los años 80”.

La iglesia católica de Perú, en un documento fechado el 19 de junio de 1986, y titulado “Masacre de los penales en Lima” señala: “En la madrugada del 18, los detenidos de los penales de El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara, en Lima, se amotinan y toman rehenes. El consejo de ministros y el presidente Alan García deciden encargar al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas la restauración del orden. En Santa Bárbara -cárcel de mujeres- interviene la Guardia Republicana. Las rehenes son liberadas. Hay dos reclusas muertas. En Lurigancho intervienen el Ejército y la Guardia Republicana. Al amanecer del 19 un rehén es liberado. Los ciento veinticuatro reclusos -según el informe oficial- son fusilados después de rendirse. En el Frontón, la operación se encomienda a la Marina, que bombardea el Pabellón Azul durante todo el día. Sobreviven treinta internos, que se rinden. Eran alrededor de doscientos detenidos. En todo el proceso se impide el acceso a las autoridades civiles: jueces, fiscales, directores de penales. Tampoco la prensa.”

En los hechos acaecidos en el penal de El Frontón hay, al menos dos casos, en que murieron personas que habían sido declaradas inocentes, tal y como la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró en su sentencia del 16 de agosto del 2000[6].

De aquella matanza sólo quedó la célebre frase "o se van ellos o me voy yo" porque el actual presidente de Perú otorgó impunidad a los responsables de la masacre. El vicealmirante Luis Giampietri Rojas, uno de los responsables del operativo, llegó a primer vicepresidente del segundo gobierno de García. Por cierto, en esas fechas de la matanza en los penales, el novelista, apadrinado por Felipe González y José María Aznar, ex presidente de Gobierno en España y representante de las posturas más conservadoras del Partido Popular (PP), no denunció la masacre ni se significó por su condena a Alan García.

El gesto del escritor, de impulsar el museo de la memoria, me parece encaminado a lavar la imagen de García, como la lavó en su día a Belaúnde Terry cuando intervino en la Comisión de investigación por la matanza de 8 periodistas en Uchuraccay en junio de 1983. En aquella oportunidad, Vargas Llosa eximió de toda responsabilidad al Presidente Belaúnde y a las fuerzas antisubversivas. Firmó un informe escrito por un responsable militar. Después, este informe lo sacó en forma de novela: “Lituma en los andes”. Su trabajo en la citada Comisión se tradujo en el envío de diversas crónicas al diario monárquico y plataforma de la ultraderecha, ABC de Madrid.

Alan García y Vargas Llosa coinciden en que la mejor fecha para inaugurar el museo tiene que ser antes del 2011. Y esto sí me parece un gesto táctico motivado por razones electorales.

Vargas Llosa ha demostrado, además de ser un buen escritor, ser un buen instrumento para ocultar matanzas, genocidios y violaciones a los derechos humanos. Experto en el juego de los equívocos y ocultamientos, Vargas Llosa siempre ha estado solícito para proteger, bajo su enorme paraguas mediático, a los violadores de los derechos humanos. Su actitud ante Alan García es una muestra. La puesta en marcha del referido museo no acallará las denuncias que sobre violación de los derechos humanos recae sobre el Presidente de Perú. Todavía estamos esperando las responsabilidades en la reciente masacre de indígenas en la amazonía peruana.

 

Museo Memoria en Perú:
otra estafa de Mario Vargas Llosa

http://www.youtube.com/watch?v=jfzzfwRo8Ng


VARGAS LLOSA TIENE UN LUCERO EN LA FRENTE Y TINIEBLAS IDEOLOGICAS EN LA CONCIENCIA

Por: Tomás Borge

Cuando Mario Vargas Llosa llegó a Nicaragua, durante el primer gobierno Sandinista, casi paso inadvertido.
No le dimos, y eso fue lo mejor, mayor importancia.

Escribió contra el FSLN un largísimo artículo, dividido en 5 ó 6 partes, publicado, si no me equivoco, por el Washington Post.

Yo le ofrecí una pequeña recepción y una entrevista y de aquel encuentro apenas recuerdo su afirmación publica, de que yo “usaba las metáforas hasta la perversidad”, sus miradas persistentes de admiración masculina hacia la hermosa poeta nicaragüense Gioconda Belli, y de que se fue de Nicaragua para nunca volver.

Mario es un escritor excepcional. Mi talentosa hija Camila lo considera un maestro en el arte de la trama y la redacción. Mi hijo Juan, de 11 años, ha devorado “La ciudad y los perros” y no hay en América Latina quien no se deleite con su literatura.

Tiene un lucero en la frente y merece, que le otorguen por ello el premio Nobel, y si no se lo han dado, debe de ser porque no le perdonan sus tinieblas ideológicas, para las cuales habría que inventar un premio, tal vez el del chavo del 8.

El prestigio del autor de la novela clásica “ La Guerra del fin del Mundo” ha sido utilizado, por desgracia, para defender las malas causas.

No se conoce una palabra del famoso peruano – español, sobre logros tan valiosos como haber liquidado el analfabetismo en Cuba, Bolivia, Venezuela y Nicaragua, jamás protestó por el fascineroso bloqueo contra Cuba.

No ha dicho palabra sobre la disminución, a nivel de milagro, de la mortalidad infantil en Cuba.

No se opone, que yo sepa, a la discriminació n racial o de género, no forma parte de la sociedad protectora de animales.

No ha creado una fundación para proteger a los inválidos, nada en su vida es una prima hermana de la solidaridad humana.

Se ha limitado a alinearse con representantes de las más rechinantes de las derechas en este mundo.

Fue a Venezuela con el fin deliberado de provocar, sabiendo que su prestigio como escritor encontraría un eco desmesurado e ignominioso, en los medios de comunicación de América Latina.

Su prestigio lo condujo a una intensa vanidad, retando a una confrontación verbal al presidente Hugo Chávez.

Nunca retó a Busch, no se atrevió a iniciativa parecida con el presidente de su país, con el cual ha tenido contradicciones políticas.

De haberlo hecho me hubiese parecido una inadmisible falta de respeto. Pero lo que no quieras para el Perú, no lo quieras para Venezuela, ni para ningún otro país.

La frase: “Chávez y Fidel son reaccionarios de izquierda”, es una estulticia, una simple tontería.

Solo hay reaccionarios y revolucionarios. Revolucionarios son Fidel, Raúl, Chávez, Daniel, Evo, Correa, Chomsky entre otros y reaccionarios son los Vargas Llosa, George Bush, Orlando Bosch, Mariátegui, el pequeño, Chespirito y cuanto oligarca y vende patria hay en este mundo ancho, pero ya no tan ajeno.

No se puede ser revolucionario sin amar al género humano, sin vocación a la solidaridad y al sacrificio.

Los oligarcas, defendidos por los reaccionarios, no aman más que a sus padres y a sus hijos. A veces aman a sus mujeres a la SIP y a los perros de su casa.

Mario defiende su doble nacionalidad, la cual tan solo es explicable para los hijos de padre y madre nacidos en diferentes paises.

Muchos patriotas de este continente, jamas optaron por renunciar a su patria o para tener dos patrias.

Somoza arrebató vidas, haciendas y pasaportes. Nosotros jamás buscamos ser mexicanos, con todo y nuestra amistad con López Portillo, ni cubanos aunque fuéremos entrañables hermanos de Fidel Castro, ni españoles a pesar de nuestras excelentes relaciones con Felipe González.

La patria es una sola y jamás se comparte. Apatridas son nada mas quienes tratan de arrebatarte la patria.

Nosotros siempre fuimos y seremos orgullosamente Nicaragüenses y, nada más.

Están lejos los días en que el gran escritor peruano se dolió por la muerte heroica, del joven poeta y revolucionario Javier Heraud.

Yo le oí decir a una persona muy intima de Vargas Llosa, cuando perdió las elecciones presidenciales “Perú no merece a un hombre como Mario”.

Pero el Perú es la tierra de Túpac Amaru, Micaela Bastidas, de Mariátegui, de Vallejo, de González Prada, de Haya de la Torre, de Blanca Varela, Jose Santos Chocano y Arguedas, es la tierra de la fantasía y del heroísmo.

Podría estar en esta lista Mario Vargas Llosa, si este no se hubiera convertido en un opaco y vagabundo vocero del capitalismo salvaje.

MÁS RESPUESTAS A MARIO VARGAS LLOSA:
RACISMO, DISCRIMINACIÓN Y PREJUICIO
Por: Néstor Taboada Terán


Ante la huida a Estados Unidos del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, asume la presidencia el vicepresidente Carlos Mesa. Entonces aparece en Europa un furioso interlocutor que nadie invitó, el escritor Jaime Bayly, embriagado de mentiras y falsedades. Yo conocí a este Bayly en Buenos Aires como anunciador de la TV argentina y gozando de la fama de niño lindo que escribe "best sellers" de literatura erótica; sus personajes son combatientes de retaguardia. De origen arequipeño, fue siempre un trotamundos que ha vivido bien.Tiempo después, derrocado Carlos Mesa, la clase dirigente boliviana convocó a elecciones y salió electo por un abrumador 53,7 por ciento de votos el postulante indígena Evo Morales. Los políticos profesionales, otrora siempre incongruentes, han abusado del poder con el 20 por ciento de votos que siempre obtenían. Una democracia original, donde el perdedor resulta ganador. El victorioso indio de Orinoca se lanzó a una gira triunfadora por América Latina, Europa, Asia y Africa. Y aparece un nuevo Bayly, esta vez peso pesado de la literatura latinoamericana, Mario Vargas Llosa, oriundo de Arequipa, "peruano por nacimiento y apátrida por decisión", a decir de José Luis Roca. Reconocimiento Estos días retorné de Buenos Aires, donde me galardonaron con el Premio Konex del Mercosur. Los otros cinco premiados eran de peso: Rubem Fonseca de Brasil, Nicanor Parra de Chile, Augusto Roa Bastos del Paraguay, Mario Vargas Llosa del Perú e Idea Vilarino de Uruguay. Estimé oportuno encontrarme con Vargas Llosa en Buenos Aires y conversar sobre asuntos de América Latina, pero no todos los galardonados recibían el premio en el mismo evento. Así que no lo vi. Ahora leo en La Razón de La Paz su artículo "Razas, botas y nacionalismo", que no ahorra artillería para acribillar al indio Evo Morales, Presidente elegido en Bolivia por voluntad popular. El artículo lleva incluso un pronóstico de vidente:

"Pronostico que el peinado estilo ‘fraile campanero’ del nuevo mandatario boliviano, sus chompas rayadas con todos los colores de arcoiris, las casacas de cuero raídas, los vaqueros arrugados y los zapatones de minero se convertirán pronto en el nuevo signo de distinción del vestuario de la progresía occidental. Excelente noticia para los criadores de auquénidos bolivianos y peruanos, y para los fabricantes de chompas de alpaca, llama o vicuñas de los países andinos que así verán incrementarse sus exportaciones".

Bolivia, Bolivia, no se le ha movido a Mario Vargas un pelo ante el cúmulo de diatribas escritas. Y más bien se adscribe a ellas como difamador implacable y echa más leña al fuego. Conoce de sobra y no se ha olvidado que por sus venas de escribidor corre también sangre boliviana. Su primera y segunda esposa son de origen boliviano, primero la tía y después la sobrina, al estilo de Tarija, con la madre y con la hija. En la última visita que hizo a Cochabamba le homenajearon declarándolo "Ciudadano Boliviano". Vargas Llosa estudió en el colegio La Salle y siempre le gustó remarcar en sus libros lo que son los bolivianos y peruanos dentro de su óptica: "Blancos de conveniencia, cholos de distracción e indios por costumbre".Evo, presidenteDespués de más de 50 años en que los q’aras han minifundizado los latifundios de los terratenientes, los indios han tomado el poder político de la nación con los medios pacíficos y democráticos de que disponen, sin disparar un tiro, sin que corra sangre inocente. Un hecho trascendental al estilo sudafricano con Nelson Mandela a la cabeza y sus multitudes de negros aguerridos. Y en el Perú no tardará en acontecer lo mismo, porque la "evomanía" de la liberación nacional racial y social es el nuevo fantasma que recorre el mundo. Ojo, ya lo afirmó César Vallejo, la población peruana es de 70 por ciento de indios, 20 por ciento de mestizos y diez por ciento de blancos. Tal cual que en Bolivia, Ecuador, Guatemala y México.Para engañar a la opinión pública Mario Vargas Llosa se empeña en engañarse a sí mismo. Sin respetar a Miguel de Cervantes Saavedra, creador del Quijote, utiliza la palabra con magia de "pajpaku".

Trae de los cabellos el tema que "no sabe o no entiende". Y por eso sus afirmaciones no dejan de ser ridículas. ¡Evo no es indio! Si Evo no es indio orureño de Orinoca, será, por ventura, como anota Manuel Rivas, en El País de Madrid, ¿un extraterrestre? Y el original Goyeneche arequipeño se lanza a la carga: Evo no es indio sino criollo. Tamaña desvergüenza. Le cambió de súbito su sangre. No es indio Evo, ratifica su descaro para justificar sus diatribas, "aunque naciera en una familia indígena muy pobre y fuera de niño pastor de llamas. Basta oírlo hablar su buen castellano de erres rotundas y sibilantes eses serranas, su astuta modestia para saber que don Evo es el emblemático criollo latinoamericano, vivo como una ardilla, trepador y latero, y con una vasta experiencia de manipulador de hombres y mujeres, adquirida en su larga trayectoria de dirigente cocalero y miembro de la aristocracia sindical de su país".

Mario Vargas Llosa y Alan García se han amistado.
Es un gesto de heroico civismo si se recuerda que Vargas Llosa ha llamado a Alan García mentiroso sin escrúpulos, fofo patético, comandante de la corrupción y demagogo de jornada completa.

Pero el perdón es, precisamente, una variante del olvido. Y el olvido, como debemos recordar, no siempre es una gracia. Era, por ejemplo, lo primero que bebían las sombras de los muertos al llegar al Leteo, el río del Infierno, la fuente de todos los olvidos.
Ahora bien, si Vargas Llosa ha olvidado todo lo que ha escrito y dicho sobre Alan García, ¿puede haber sucedido lo mismo con Alan García?
Nos parece muy difícil. García es un hombre que guarda el recuerdo de quién lo miró mal en el Eguren (el colegio estatal donde hablaba hasta por los codos), de qué mujer le dijo que no en la Católica (fue más de una) y, por supuesto, de qué periodista puso al descubierto la existencia de su primoroso último hijo (o sea, modestamente, este escribidor). Para esta materia no hay nada mejor que una vieja frase anónima española: “Hay alguien que no olvida: el olvidado”.

Así que recordándolo todo, García se toma la foto con Vargas Llosa, hace que Vargas Llosa hable muy bien de su gobierno y obliga a los lectores de “El pez en el agua”, la autobiografía precoz de Vargas Llosa, a tirar a la basura la mitad de sus páginas.

Y como pregunta un perdedor casi crónico del cruel mundo en que vivimos: ¿Quién gana, quién pierde?
Gana García, claro, y por goleada. Y pierde Vargas Llosa, que demuestra que puede escribir cosas terribles y atrabiliarias de las que se arrepentirá palaciegamente y que va a saludar en son de compañero a un presidente que llegó al poder, por segunda vez, haciendo clamorosamente lo que Vargas Llosa siempre ha denunciado como el peor defecto del liderazgo tercermundista: mintiendo.

Con lo que el afamado escritor también demuestra que para él mentir sí vale la pena si lo que está en juego es el reinado del billetón, la dictadura de “Eshia”, el califato de Credicorp y la inviolabilidad tributaria que Fujimori (un ciudadano japonés) otorgó a ciertas enormes empresas.
Vargas Llosa, entonces, sí está dispuesto a avalar, con su presencia más que cordial, la impostura de quien prometió cambiar algunas cosas de las tantas que impuso el fujimorismo.

Lo que parece ignorar el célebre novelista es que con su visita a García y su rendición política ante el hombre que hasta hace año y medio despreciaba, lo que está haciendo, en realidad, es avalar al hombre que más odia (quizás también provisionalmente) en este mundo: Alberto Fujimori.
Fujimori llegó al poder con el mismo estilo que García usó en el 2006: prometiendo lo que traicionaría, jurando que iba a hacer lo que tendría que olvidar. Fujimori tiene cadáveres en el closet. Pero García también –¿o es que Vargas Llosa los ha olvidado?–. Fujimori impuso el modelo económico y social que, con algunos arreglos cosméticos, sigue plenamente vigente.

¿Por qué no pensar, entonces, en el futurible abrazo histórico entre Vargas Llosa y Fujimori? ¿Se tomarían un champancito?
Difícil saberlo. Lo que está claro es que el espaldarazo de Mario Vargas Llosa al gobierno de Alan García es uno de los mayores logros simbólicos del gobierno aprista y ­una confirmación de que la biografía intelectual del escritor está hecha como los niños arman los legos: comunista de muchacho para contrariar al padre, fidelista en los 60 por generosidad y romanticismo, velasquista comprensivo a comienzos de los 70 (allí están sus declaraciones impresas), ex velasquista a rabiar a raíz de la expropiación de la gran prensa, belaundista en los 80, liberal urbi et orbi en los 90, ultra liberal a fines del milenio, conservador español, en los últimos años, y defensor postrero de la guerra en Irak, en los últimos meses. Una vida fascinante. Un aterrizaje perfecto.


GRAVISIMO ERROR: COMANDANTE A LA DERIVA
Por: César Hildebrandt

El señor Ollanta Humala es tan revolucionario y tan nacionalista que busca en Madrid al novelista Mario Vargas Llosa para decirle que no, que de ninguna manera, que él (Ollanta) no es un cáncer, que no hay de qué preocuparse.

Y sale de la reunión el señor Humala convencido de que convenció al novelista y creyendo que ya no le lloverán palos por ese lado del tejado.

Lo único que le faltó a Humala fue respirar aliviado y decir a todo pulmón:

-Con la bendición de Mario Vargas Llosa me puedo considerar “parte del sistema”.

Es como si Mitterrand le hubiese pedido un visto bueno a Raymond Aron. O como si el joven Allende de los años 50 hubiera solicitado la aprobación de Gabriela Mistral. O como si Rodríguez Zapatero hubiese perseguido a Camilo José Cela para que no siguiese hablando mal del socialismo. O como si José Carlos Mariátegui le hubiera escrito cartitas demandantes a Clemente Palma.

Este columnista piensa con cada vez más intensidad que el señor Humala no es el líder de la oposición. No tiene el carácter de un líder ni la consistencia de un personaje. No lo ampara un temperamento, no lo auxilia un cuerpo de ideas, no lo corrige un programa y no lo alivia el esperpéntico cuerpo de asesores que más bien lo sabotea.

Lo peor de todo es que lo primero que hizo el señor Vargas Llosa, luego de la reunión con Humala, fue llamar a su amigo Fernando de Szyszlo y decirle que aquellas dos horas de conversación sólo habían servido para reafirmar todo lo que pensaba del ex candidato del Partido Nacionalista.

-Acepté la cita sin ninguna esperanza –le dijo Vargas Llosa a Szyszlo, según la crónica del diario “La República”.

Según Szyszlo, Vargas Llosa, a la hora de despedirse, le dijo a Humala, cortés pero claramente, que lo que pensaba de él no había cambiado un ápice.

Y a pesar de eso, Humala salió de la reunión diciendo que esperaba que Vargas Llosa ya no lo percibiera como el cáncer del dilema cáncer/sida que el novelista planteó como metáfora de una segunda vuelta entre el nacionalismo y el fujimorismo.

No contaba con que Vargas Llosa iba a llamar a Lima a darle su versión de los hechos al pintor Fernando de Szyszlo.

El ridículo, entonces, ha sido doble.

Porque Vargas Llosa es un novelista genial pero también un funcionario intelectual de la derecha con sede en Washington y Bruselas. Y Humala no ha querido tener un encuentro con el narrador sino que ha buscado la bendición civil del intelectual ultraderechista.

Que Vargas Llosa no apruebe las ideas de un progresista dice mucho y bien del progresista.

Que un progresista vaya a rogarle a Vargas Llosa que no lo siga reprobando, dice mucho y mal del progresista.

Mario Vargas Llosa, que se había burlado de algunas cachaquerías en “Pantaleón y las visitadoras”, debe estar muriéndose de risa. Ni siquiera a Vega Llona, gran amigo del novelista, se le ocurrió que un día Ollanta Humala iba ir a Madrid a pedirle que dejara de considerarlo un enemigo.

Si García Márquez inventó al coronel que no tenía quien le escriba, Humala acaba de representar al comandante más a la deriva que hayamos conocido.


PERÚ: ENTRE ALAN GARCÍA Y MARIO VARGAS LLOSA
Por: Carlos Angulo Rivas

En medio de la crisis política y social peruana, ya era extraño que Mario Vargas Llosa no metiera su cuchara. El silencio sepulcral de Mario frente al etnocidio-genocidio, perpetrado por Alan García en la amazonía peruana el 5 de junio pasado, por supuesto no tiene nada parecido a una casualidad, por cuanto su discreta afonía reflejaría la aceptación de la masacre de policías y nativos que pudo evitarse.

Cuando Alan García cometió el genocidio de los penales de Lima en ese fatídico junio de 1986, el escritor de las niñas malas y las madrastras incestuosas no se quedó callado y publicó una carta abierta de censura: “Una montaña de cadáveres” tituló a la reprobación del crimen de lesa humanidad cometido, protesta publicada en el diario El Comercio de Lima, reproducida posteriormente en el libro “Contra viento y marea III. Hoy en día, el escritor en apoyo a García Pérez busca causas extrañas, intervención extranjera y campañas de desestabilización, sin recordar las malas artes de un hombre capaz de asesinar a seres humanos sin remordimiento alguno.

Con la acumulación de errores del régimen aprista, de promesas incumplidas, de imposiciones legalistas, de criminalizar a los sectores populares, de desmanes dictatoriales, de asalto a mano armada de los caudales del Estado, de petro-audios, “faenones” y contratos leoninos de remate de recursos naturales, de ocupación de parte del país por tropas norteamericanas y también por las empresas transnacionales, apropiándose de millones de hectáreas del territorio nacional, etc. y muchos etc. más; ¿cree Mario Vargas Llosa que el Perú necesita de intervención extraña para suscitar el caos? ¿Acaso no ve objetivamente que todas las imposiciones dictatoriales de Alan García, inconstitucionales por todos sus costados, han creado una escalada de protestas a lo largo y ancho del país? Se observa que el escritor siempre fue un político desacertado y cada vez más alejado de la realidad peruana. Los factores señalados y la inmensa pobreza junto a la falta de empleo son elementos más que suficientes para la desestabilización de cualquier país.

Aquí no se necesitan elementos extraños para las protestas, pues son los propios ciudadanos y su hartazgo de ser engañados, quienes no aguantan la desfachatez e insolencia de los gobernantes. Todo lo demás es desestimar la conciencia de los peruanos o empezar a tratarlos de disminuidos mentales incapaces de velar por sus propios intereses.

Alan García, disfrazado de oveja, salió a la TV con un llamado a la reconciliación nacional, luego que retrocedió derogando los decretos legislativos 1090 y 1064 a fin de reestablecer el diálogo con los nativos; pero indudablemente no bajó la pata en alto de la agresión ni levantó las medidas represivas de enjuiciamiento a supuestos responsables de la masacre de Bagua, los asesores y líderes nativos, cuando toda la nación sabe que los hechos de sangre son de su entera responsabilidad. Tampoco prometió cambiar la política económica, raíz de todas las protestas, ni su forma de gobierno compulsivo y abusivo. En pocas palabras no hubo arrepentimiento y se dio una tregua a sí mismo para continuar en lo mismo. Con lo cual, además, se pasaba de la política de la “mecedora” a la de las maniobras, artimañas y manipulaciones, donde por tradición los apristas son maestros insuperables. En el Congreso, algunos de los co-responsables de la masacre de Bagua piden la salida del primer ministro Yehude Simon y de la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, eludiendo su propia responsabilidad de dar pase a una legislación inconstitucional y la del principal gestor del genocidio: Alan García. Encima estos congresistas mantienen la arbitraria suspensión de cuatro meses a siete parlamentarios opositores por el solo hecho de enfrentarse a la “suspensión” de los decretos legislativos materia del conflicto, después derogados a la fuerza y por miedo a las asonadas populares.

Yehude Simon, con la soga al cuello, sigue cumpliendo su papel de mayordomo de palacio de gobierno tratando de limpiar la sangre y las suciedades de Alan García y sus secuaces. Convertido en un cadáver político sigue negociando huelgas, paros y movilizaciones populares, sin nada que ofrecer, en Andahuaylas, Cusco, La Oroya; y será ordeñado hasta el final para después dejarlo caer sin pena ni gloria, pero manchado de sangre inocente. Alan García necesita tiempo y oxigeno, en consecuencia mantendrá a Simon como escudo de toda maniobra, inclusive la de postergar su censura en el Congreso para luego de usarlo, un poco más, cambiarlo como algo natural en una renovación ministerial de fiestas patrias el próximo 28 de julio. Por el momento, Alan García también necesita al recién converso alanista Mario Vargas Llosa, quien le hace el juego con las conspiraciones extranjeras y la intervención del presidente Hugo Chávez en el caos político peruano y por ello dice el escritor: “el presidente venezolano tiene “dos espinas clavadas en su garganta”, en alusión a Colombia y Perú, países que, en su opinión, “no han caído aún en su órbita”.

Que poca vergüenza. La degradación política de Mario Vargas Llosa no tiene nombre, su fanatismo neoliberal lo obliga a decir tonterías, porque no contento con aquello de las “espinas clavadas,” sin base alguna agrega: “el mandatario venezolano ha organizado en estos países (Perú-Colombia) “una campaña de desestabilización a través de movimientos populares y partidos políticos.” O sea que los conflictos propios de cada uno de estos países se deben a la “mano negra” de los bolivarianos, no a la guerra interna colombiana ni a la imposición contra viento y marea del neoliberalismo extremista en el Perú.

¿A quién quiere engañar el escritor de marras? ¿Acaso no conoce que tanto Álvaro Uribe como Alan García son los presidentes más corruptos del continente y perritos falderos de la Casa Blanca? ¿Acaso Mario desconoce que tanto Colombia como el Perú son dos Narco-Estados, productores del 70% de la cocaína vendida en el mundo, donde ahora el gobierno de García Pérez ha tomado la delantera en la producción? ¿Acaso no sabe que en el VRAE se protege la producción masiva de cocaína? ¿Acaso desconoce la lotización de la selva peruana y el intento de usurpar las tierras comunales andinas y selváticas? ¿Qué tiene que ver Hugo Chávez con la forma de gobierno de dos delincuentes políticos como Uribe y García Pérez? ¿Son esas las democracias del narcotráfico y la corrupción total, las que defiende el escritor valiéndose de cierta presencia en los medios de comunicación empresariales?

En el centro de las maniobras apristas, a fin de mantener el gobierno de Alan García a flote, también se pretende utilizar al presidente de Bolivia, Evo Morales, a quien se le acusa de enemigo del Perú nada menos que por el canciller García Belaúnde, hombre que ha demostrado pocas luces en el manejo de las relaciones exteriores, sobre todo con los países vecinos como Chile y Ecuador, aislándonos del contexto internacional y regional. Este otro secretario privado de palacio de gobierno cree que decir la verdad es ofender y no sólo a un individuo como Alan García sino al país entero. Que Alan García es un pésimo presidente comparable a George W. Bush, es cierto; que ha cometido genocidio en Bagua por aplicar ciegamente el TLC con Estados Unidos, es cierto; que el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos devasta y subasta a la madre tierra de los pueblos originarios, es cierto; que Evo Morales no tiene porque pedir perdón por defender la vida, es cierto; que Alan García debe pedir perdón al pueblo peruano por sus crímenes presentes y pasados, es cierto; que García Pérez debe devolver a los tres ex ministros bolivianos acusados de genocidio, Torres Oblea, Mirtha Quevedo y Torres Goitia, a quienes les ha dado asilo, es cierto; que Alan García no representa a nadie con apenas 20% de apoyo en Lima y 5 % en las regiones del interior del país, es cierto. Y si no representa a casi nadie en el país ¿dónde esta el agravio contra el Perú?

El Relator Especial de la Organización de Naciones Unidas, James J. Lenoir Anaya, confirmó que no hubo intervención de infiltrados extranjeros en la protesta amazónica, aunque Vargas Llosa y García Pérez dicen que sí. El mismo relator de la ONU ha exhortado al gobierno a que realice una investigación exhaustiva de lo ocurrido en la selva y recomendó la conformación de una comisión multisectorial independiente, con representantes indígenas e internacionales. Dando a entender que si bien no vio indicios de genocidio, sólo estuvo unas horas en Bagua, si hubo violación de derechos humanos y desaparición de personas; y además solicitó el cese de la persecución política, el cese de los juicios y la liberación de los nativos detenidos. Lo mismo confirmó una misión de la Federación Internacional de Derechos Humanos, donde se confirmó la desaparición de al menos 60 nativos aparte de los diez cadáveres, “evidencia dura,” que no pudieron ser ocultados o tirados a los ríos Marañón o Utcubamba como señalan los propios pobladores amazónicos.
El grave problema de fondo del país sigue siendo Alan García; sin embargo, en esta vorágine de servidumbres se pide la cabeza de un ser infeliz como Yehude Simon. Se arriesga de este modo la unidad de la lucha contra el pernicioso neoliberalismo y el sujeto culpable de los crímenes cometidos; así se consiente de cierta manera la división en el movimiento popular, permitiendo la abundancia de maniobras gubernamentales dirigidas a derrotar a las mayorías del país, dando chance a la estructuración del paralelismo dirigencial, poblacional, regional y sindical, mientras se cocinan soluciones cero a la problemática peruana. ¿Es esta maquinación la reconciliación buscada?


¡APATRIDA PLUMA DE MARIO VARGAS LLOSA!

Por: Vivian Renée Carty Pardo de Maúrtua

Difícil de digerir el artículo de Mario Vargas Llosa titulado "Payasada con Sangre", publicado en el diario "La Tercera" de Chile el pasado 10 de Enero de 2005 y reproducido mundialmente en diversos medios de prensa. El escritor y alguna vez Candidato a la Presidencia del Perú, hirió a la Patria, ignoró la historia y la verdad en defensa de la red económica mundial responsables de la corrupción, red de la que tanto el Perú como Chile tienen tan sólo el papel de extras en la novela de la manipulación mundial.

A mis 54 años como investigadora histórica y no escritora de novelas, con verdad y justicia manifiesto que la historia que se estudia en escuelas y universidades y la que se lee en muchos libros, generalmente no se ajusta a la verdad, porque lamentablemente, ciertas buenas plumas vendieron sus conciencias y así inventaron historia y, otros, escribieron sobre lo ya escrito sin investigar la fuente.

Vargas Llosa, para referirse a la reciente sublevación del Comandante Antauro Humala cuyo movimiento han denominado ‘Etnocacerista”, además de escoger como plataforma la de un medio de prensa chileno, se ha atrevido a tratar peyorativamente al Mariscal Don Andrés Avelino Cáceres quien fue digno y honorable Presidente del Perú y uno de los verdaderos valientes y patriotas, quien luchó por liberar al Perú de la invasión chilena como consecuencia de la Guerra del Pacífico de 1879 que auspiciaron, como siempre, los intereses creados de cierto grupo de alemanes e ingleses y que del lado peruano contó con la incalificable traición de Prado quien se apropió del dinero que entregaron las clases pudientes y hasta de las joyas que donaron las damas de la antigua sociedad para defender a la Patria.

¿Olvidó Vargas Llosa los vejámenes, abusos y violencias a los que fueron sometidos hombres y mujeres peruanos por la soldadezca chilena y las violaciones de que fueron objeto las mujeres del Perú, principalmente las de menos recursos?

Con su ‘pluma’ ha dejado al Mariscal Cáceres como un mero guerrillero terrorista, lo que es inaceptable, más aún es repudiable y no se ajusta a la verdad.  El Mariscal Cáceres no organizó una guerrilla de narcoterroristas ni de mercaderes de armas ni de quienes no quieren soltar la mamadera del oro y del petróleo, sino por el contrario ideó una inteligente y eficiente estrategia militar para liberar a la Patria y a los peruanos de la dominación de los intereses creados de ese grupo de alemanes e ingleses con apariencia chilena. Sí, se trató de un ejército chileno, que un grupo de sus oficiales, como vulgares mercenarios, se vendieron a los intereses creados europeos y olvidaron su aguerrida ancestral y noble estirpe de las tribus Mapuches y Araucanas.

Debe desconocer Vargas Llosa que el abogado Isaac Humala, padre de los militares Antauro y Ollanta y cabeza visible del movimiento ‘Etnocacerista’, durante muchos años formó parte del equipo de abogados en el Perú de una de las grandes empresas mineras norteamericanas.  Mal podemos imaginarlos a el y a sus hijos como ‘guerrilleros narcoterroristas’ de oficio y convicción.

Refiriéndome al tema ‘inversiones’ de dineros de papel, plástico y créditos de tan alta estima para Vargas Llosa, así como al despreciable ‘nazismo’ al que vincula al movimiento ‘Etnocacerista’, es indispensable hacer un breve recuento de la historia humanidad, relacionado a la concepción y creación de los movimientos políticos mundiales de los llamados ‘ismos’ tales como el capitalismo, liberalismo, socialismo, comunismo, facismo, nazismo, falangismo y sionismo; y, a la aplicación de los conceptos griegos, tales como democracia, plutocracia y aristocracia, que han servido como simple condimento de contextos distintos a los que la mayoría cree y, con ellos, simplemente se utilizaron los sentimientos y anhelos de personas y pueblos, manipulados por un grupo cerrado que ha venido gobernando el Planeta, para quienes el factor ‘étnico’, las rencillas entre pueblos por razones ‘limítrofes’ y hasta las ‘guerras religiosas’ son una fórmula de manipulación de la humanidad. 

En una lucha por la supremacía del dominio del Planeta y del Oro entre miembros de las dinastías carolingias y merovingias, luego de filtrado por los intereses creados de siempre el invento de las ‘repúblicas’ para eliminar y reemplazar a los gobiernos de las ‘monarquías’, teniendo como primera experiencia el control del Reino de Gran Bretaña en los 1647-1700s y, luego de la ‘Revolución Francesa’ (1789), prosiguieron con las llamadas ‘independencias’ de las naciones, originando entre otros el nacimiento de la Federación de los Estados Unidos de América y el de la República del Perú.

En momentos que sus pueblos nativos esperaban liberarse de sus invasores y que los mestizos peruanos y los inmigrantes afincados en el norte del Continente de América, ambos soñaban con vivir en paz, encontraron que les habían modificado el ‘sistema’ por el de un nuevo tipo de monarquía la ‘republicana’ dejando ex-profeso resquicios limítrofes entre ciertos países para mantenerlos en constante ebullición bélica. 

En 1844 en Londres fue publicada la novela ‘Coningsby’ de la autoría de Benjamín Disraeli, protegido del Banquero alemán-judío Barón de Rothchild cuyo nombre auténtico fue Mayer Amschel Bauer adoptando posteriormente el ‘de Rothschild’, familia que a la fecha también forma parte de la nobleza inglesa.

Su protector Rothschild fue patrocinador en 1776 de la ‘Logia Illuminati’ en Ingolstadt, Alemania, formada por el ex-Jesuita Adam Weishaupt asociados con Adolph Franz Friedrich Ludwig Baron von Knigge y teniendo como asesor al prominente FrancMasón Johann J.C. Bode. Weishaupt elaboró un plan de dominación mundial que fue trasladado a libro de la autoría del alemán Zweig. El Plan fue denunciado públicamente por el Gobierno de Bavaria en 1786. Los Iluminati después de organizados se filtraron en las Logias de la Francmasonería francesa, inglesa, suiza, entre otras. Ciertas cartas enviadas a Giuseppe Mazzini el 15 de Agosto de 1871 y catalogadas en el Museo Británico de Londres, agregan información, así como denuncias hechas por ciertos miembros de la Francmasonería indicando el abuso de los ‘Illuminatis’ infiltrados.

Se trata de Disraeli, miembro del conservador Partido Tory, quien con posterioridad a la publicación de su obra ‘Coningsby’, recibió el título nobiliario de 1st Lord of Beaconfield y llegó a ser Primer Ministro de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Descendiente del Masón Mannaseh ben Israel de la Logia-Sinagoga de Mulheim de Alemania, uno de los autores del cambio del Rito de Iniciación Solar de la FrancMasonería por el de la Muerte de Hiram y responsable en complicidad con Lord Cromwell del asesinato (1647) del Rey Carlos I de Inglaterra, Escocia e Irlanda de la Dinastía Stuart. Los Disrael modificaron su apellido Israel cuando también ingresaron a ser miembros de la Iglesia Cristiana Anglicana.

Con su maravillosa pluma Disraeli describe en ‘Coningsby’ el gobierno mundial de cierto grupo de la comunidad judía detrás del telón, a quienes califica abiertamente de la “indestructible y pura raza de la organización Caucásica (aria)… la raza superior”, de vocación esencialmente “monárquica”. En la misma novela los reconoce como los autores de la ‘Revolución Francesa’ y de haber sido  los primeros Jesuitas de la Iglesia Católica Romana. También se refiere a los movimientos estudiantiles –liberales de la época (1844)- y describe las negociaciones para tomar posesión del ‘Imperio Ruso de los Zares’ que dice ‘ya habían comprado’ –el Zar se oponía a la estandarización del oro y a la formación de la Liga de Naciones encaminada al ‘Gobierno Mundial’- hecho que posteriormente ocurre con la doble revolución judía de 1914 de Kerensky y luego ‘Bolchevique’ quienes después de ingresar en Rusia, en Abril 1918 cambian declarándose ‘comunistas’ en coincidencia con el ‘Manifiesto Comunista’ de Mordicai-Karl Marx y finalmente los ‘Illuminati’ consiguen la firma de los países formando la Liga de las Naciones en San Francisco en 1945 que dio origen a las Naciones Unidas. Disraeli declara abiertamente: “El mundo es gobernado por muy diferentes personajes de los que se imaginan aquellos que no están detrás del escenario”. 

En París, Disrael compartió amistad y membresía en la Logia Mizrain del Rito Escocés y también en L’Alliance Israelite Universelle del Rito (judío) B’nai B’rith’ entre otros con Napoleón III, Mordicai a quien la humanidad conoce bajo el apelativo de ‘Karl Marx’ autor de ‘Das Kaptial’ y del ‘Manifiesto Comunista’ quien junto con Jacobo Venedey premiado por la Academia Francesa por su obra ‘Romanismo, Cristianismo y Germanismo’ y también autor de la obra ‘Machiavelli, Montesquieu & Rousseau’ (Berlín 1850), formaron en Bruselas (1847) la organización secreta llamada ‘La Liga Comunista de Trabajadores’ que luego se conoció como ‘Société Internacional de la Démocratié’, en Alemania (1848) el Comité Revolucionario de los Cincuenta y, estuvieron afiliados a la Carbonari; así como también compartió amistad y membresía con el General Carvaignac posterior Premier Francés del Gobierno de Napoleón III, Guiseppe Mazzini director mundial del programa revolucionario-subversivo de los Illuminati,
 Louis Blanc, Maurice Joly autor de ‘Dialogues aux Enfers entre Machivelli et Montesquieu’ (Bruselas 1865), Ledru Rollin, Pierre Lerroux, el Banquero Fould y el Supremo Gran Maestre y abogado Adolphe Isaac Crémieux, entre otros, todos patrocinados económicamente por los Rothschild.

Mientras Kart Marx/Mordicai en el Soho inglés escribía ‘El Capital’ y ‘El Manifiesto Comunista’ otro grupo de Illuminatis patrocinados por Rothschild encargaban al Profesor Karl Ritten de la Universidad de Frankfurt escribiese la antitesis a fin de lograr que peleando unos contra otros se auto-destruyan y sean también destruidas las instituciones políticas y religiosas. Obra que luego de la muerte de Ritten, completó Freidrich Wilhem Nietzache y que finalmente sirvió para desarrollar el Facismo y el Nazismo y así fomentar la primera y segunda Guerras Mundiales.

El 23 de Diciembre de 1913 los Estados Unidos de América y su pueblo fueron traicionados por el Presidente Woodrow Wilson, el Senador Nelson Aldrich y miembros de las Cámaras de Representantes y del Senado del Congreso al suscribir el ‘Federal Reserve Act’ y convertirlo en Ley. El deber y derecho del Congreso sobre la ‘emisión de moneda, valoración de la moneda, valor cambiario de las monedas extranjeras y los estándares de sus pesos y medidas’ estipulado en el Artículo I, Sección 8, Párrafo 5 de la Constitución fue trasladado a manos privadas y extranjeras mediante el ‘Federal Reserve Act’ convertido en Ley.

Así Jacob H. Schiff representante de Rothschild quien previamente había manipulado el sistema bancario y Wall Street hasta controlarlo en su totalidad y Paul M. Warburg Jefe del Servicio Secreto Alemán, del clan de Rothschild, ambos, Schiff y Warburg de origen judío-alemán y nacionalizados norteamericanos, reformaron el sistema monetario organizando el ‘Sistema de la Reserva Federal’ de propiedad privada y no estatal, lo que ya habían hecho en los países europeos. El accionariado de los Bancos de la Reserva Federal es de propiedad de los banqueros privados, quienes mayoritariamente sólo representan los intereses de los Rothschild.

A partir de entonces el control del oro del pueblo norteamericano lo tienen los banqueros privados dueños de los Bancos del ‘Sistema de la Reserva Federal’ y son quienes le autorizan al gobierno la emisión de moneda de papel y a quienes está obligado el gobierno a comprar/prestarse las Notas de Débito en nombre de la nación, que le está prohibido emitir por cuenta propia. Desde el 23 de Diciembre de 1913 ellos, los banqueros alemanes Illuminati controlan los Estados Unidos de América juego en el que no cayeron ni George Washington ni Abraham Lincoln, Patria de mi familia paterna que desde niña me enseñaron también a amar, honrar y defender.

Y ahora hay moción para suscribir una nueva Enmienda a la Constitución, a fin que un Austriaco pueda convertirse en Presidente de los Estados Unidos de América. ¿Por qué no verdad, si al Perú le sentaron en Palacio de Pizarro como Presidente a Fujimori, nacido en el pueblo de Kumamoto, Japón y súbdito del Emperador del Sol Naciente?
Organizado y auspiciado por Rothschild y Schiff fueron creados en Rusia, Polonia, Rumanía y Hungría los ‘Pogroms’ en contra de los judíos, quienes luego de naturalmente odiar al Zar, finalmente se fueron convirtiendo en refugiados de los Estados Unidos residiendo, principalmente, en Nueva York, donde recibieron la ‘filantrópica ayuda de Schiff’.  En 1914 Schiff charteó un barco en el que viajaron hacia Suiza con destino a Rusia Lev Davinovich Bronstein, alias León Trotsky acompañado de 300 de ellos previamente entrenados reuniéndose en Suiza con Vladimir Iyich Ulyanov, alias Nikolai Lenin, Iosif Vissarionovich Dzhugashvili, alias Joseph Stalin y otros. Paul M. Warburg, banquero del Kaiser Wilhem  Hohenzollern, nacionalizado norteamericano y quien montó el ‘Sistema de Bancos de Reserva’, de los Estados Unidos de América, recibió como premio por sus buenos servicios económicos el nombramiento de Jefe del Servicio Secreto Alemán y fue quien ayudó para que todos ingresaran al Imperio
 Ruso sin problemas. Mataron al Zar y su familia, se apropiaron de la inmensa fortuna del Imperio Ruso.

Charlie Knickerbocker Columnista de ‘Hearst Newspapers’ publicó entrevista a John Schiff nieto de Jacob H. Schiff quien confirmó la contribución de 20 millones en oro para los bolcheviques comunistas. 


Resulta que la modalidad legal de asalto, secuestro, robo y asesinato que utilizaron contra la familia Romanoff del Zar, fue vista por la humanidad como ‘Revolución del Pueblo Ruso’, quienes si bien apoyaron a Kerensky, jamás imaginaron que esa era sólo una treta porque detrás arribarían los ‘bolcheviques’ que masacraron a millones de cristianos y también mataron y persiguieron a judíos. Y el Jefe de la Iglesia Cristiana Anglicana, el Rey de Gran Bretaña, primo del Zar, se negó a ayudarlo cuando este se lo pidió y dejó que lo mataran a el y su familia. ¡Cuantos valores cristianos! ¿Verdad?

En 1930 en Basilea, Suiza, instigados y liderados por los banqueros alemanes Rothschild, junto con ingleses, belgas, franceses y el J.P. Morgan entre otros de los Estados Unidos, los banqueros internacionales se asociaron creando el ‘eje’ de su ‘Sistema de Bancos de Reserva del mundo’ llamado ‘Bank for Internacional Settlements’ (BIS) y suscribieron también acuerdo con el Gobierno de Suiza, entidad Bancaria Privada que el Tribunal Internacional de la Haya le reconoció ‘inmunidad’ y que permanece hasta la fecha. Ellos controlan todo el Oro del mundo, las emisiones de moneda, fijan el valor de las monedas de papel, regulan los créditos, las tasas de interés, son los dueños de todos los ‘Sistemas de Reserva del Mundo’ y, según el último Congreso Basilea II, también le imponen al sistema bancario mundial comercial el tipo de ‘sofware’ que debe utilizar. Son quienes aprueban los nombramientos de los Presidentes de los Bancos de Reserva y de su Directorio. Durante el ‘nazismo’ y genocidio
 de millones de judíos y la Segunda Guerra Mundial, no tuvieron problemas entre los socios a pesar de ser ‘supuestamente’ enemigos unos de otros. Luego se sumaron otras casas reales e incluso Japón. Ciertamente Italia y su banca que incluye principalmente la Vaticana, también tiene asiento.

A partir de 1933 Adolf Hitler nacido en Austria y militar Alemán, empleado de los Illuminati, ingresó al Poder como Canciller, en 1934 se auto declaró Fuhrer del Reich y asesinó a millones de judíos ‘no Illuminatis’.

Los Illuminati también inventaron un venenoso texto –ensamblado de varias obras literarias elaboradas por los escritores a pedido de sus empleadores -los Illuminati- e incluyeron partes del Plan de Weishaupt-. Me refiero al venenoso texto que desde entonces fue conocido principalmente como ‘Los Protocolos de los Sabios de Zion’ que publicaron en casi todo el mundo en distintos idiomas, desde 1901, 1903, 1905, 1909, 1920, etc. primero de la autoría de un Religioso de la Iglesia Cristiana Ortodoxa y Profesor Sergye Nilus, una de cuyas copias desde 1903 ‘curiosa y coincidentemente con la fecha de la ascensión de los Liberales al Poder de Gran Bretaña’, se encuentra catalogada en el Museo Británico en Londres. Con el paso de los años el Museo ha recibido más de 40 otros ejemplares. Se trata de un ‘Mega Plan de Dominación mundial, aparentemente de responsabilidad de toda la comunidad judía y no sólo de este demencial grupo de ‘Illuminatis’. En Junio 25 de 1920, el ‘American Hebrew’
 publicó una carta de Herman Bernstein indicando que representantes del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de América le habían llevado una copia del manuscrito de Nilus titulado este como ‘El Peligro Judío’ pidiendo su opinión e indicando que supuestamente había sido leído en el ‘Primer Congreso Sionista’ en Basilea, Suiza, por el Doctor Theodore Herzl padre del Sionismo moderno. Indica su carta que los Senadores Americanos estaban sorprendidos con la exactitud de los hechos que describe el texto de Nilus, coincidentes con lo que estaba viviendo la humanidad.

Este vil documento que describe una macabra conspiración contra la humanidad en pos del ‘Gobierno único Mundial’, que día a día se sigue cumpliendo, fue ‘vilmente’ utilizado por los Illuminati durante el Nazismo para pretender justificar el genocidio cometido contra 6 millones de judíos –no Illuminatis-, a quien claro está, previamente despojaron de su bienes –propiedades y dinero-.

Pero a este mundo corrupto de dinero de papel, el escritor Vargas Llosa parece darle gran importancia al resaltar las amplias inversiones chilenas (¿chilenas?) en el Perú.

¡Para diferir de la violencia como método de reivindicación nacional no se tiene porque ofender al Perú usando mal la ‘pluma’ ni ser injusto con los peruanos ni con un verdadero héroe nacional como el Mariscal Cáceres!

¡Yo tampoco comparto la violencia como método, el que a lo largo de la historia de la humanidad, generalmente ha sido infiltrado por la manipulación económica, lo que no es responsabilidad de los pueblos ni de sus naciones, sino sólo a un grupúsculo de personas contra los más de 6,000 millones de seres humanos que habitan el Planeta!

 ‘Ser Fuerte y Fiel no es Difícil’

MARIO VARGAS LLOSA DEBIERA SER CONDENADO POR COMPLICIDAD EN LOS CRÍMENES DEL CAPITALISMO !!

Por: Luis Mondesí

“A Vargas Llosa hay que rechazarlo porque su literatura le ha hecho ganar mucho más que sólo 30 monedas de plata por una traición que ha crucificado a cientos de Cristos en la história contemporánea de la Humanidad.”

Mario Vargas Llosa: Cómplice de los crímenes del capitalismo, peor que Judas Iscariote !!

Coger un libro de Mario Vargas Llosa en la mano, y pensar en los pobres del mundo al mismo tiempo, hace que uno se sienta culpable, avergonzado, triste. Cómplice.

Varas Llosa defiende alégremente un sistema en el que el pobre NO es gente. En donde el trabajador no merece respeto. En donde a la Humanidad debe tenérsela como 'reserva de mano de obra barata' para seguir explotando a las mayorías para que una ensangrentada minoría disfrute de privilegios.

Vargas Llosa merece la repulsa de un médico que rechaza salvar una vida si previamente 'alguien' no firma un compromiso de pago. Podrá ser muy conocedor sobre las ciencias, pero ha faltado al juramento hipocrático. Será un 'facultativo', pero no es un galeno. No es un asesino, pero es cómplice de una muerte POR INACCION. Es un intelectual cómplice del capitalismo.

Quien sólo mire al escritor, es como quien apoyaba al gobierno de Balaguer en Dominicana reclamando "respeto al intelectual": En esencia era partidario de una "DICTARDUA ILUSTRADA".

O sea que si Videla hubiera sido un 'literato' no mereciera castigo. Si Hitler hubiera sido médico debiera ser considerado un humanista. Si Judas hubiera sido escritor debiera ser excusado por los creyentes cristianos.
A Vargas Losa hay que rechazarlo porque su literatura le ha hecho ganar mucho más que sólo 30 monedas de plata por una traición que ha crucificado a cientos de Cristos en la história contemporánea de la Humanidad.

VARGAS LLOSA: PREMIO NÓBEL
 E INTELECTUAL PUBLICO

Por: Gerardo Rénique
City University of New York


El premio Nóbel de Literatura a un escritor de la lengua castellana, Latinoamericano y peruano por añadidura, es sin lugar a dudas motivo de orgullo para quienes, como el galardonado escritor, compartimos un mismo territorio y la lengua que nos legaron nuestros conquistadores. Para muchos de nosotros cincuentones las novelas de Vargas Llosa, y sobre todo sus personajes como el caso del sempiterno Zavalita, nos sirvieron de guías y anfitriones a las tribulaciones, miserias y expectativas de la convulsa y apasionante realidad social y cultura limeñas sufriendo todavía en ese entonces el pesado lastre de su legado oligárquico. Con mas contundencia y de manera mas conmovedora que cualquiera de los aburridos volúmenes de historia patria La Ciudad y los Perros, Conversaciones en la Catedral, La Casa Verde me permitieron un mejor y cabal entendimiento de las complejidades de la formación cultural y racial peruana, la miseria de la ideología y dominación oligárquicas, la venalidad de sus dictaduras militares, la arbitrariedad y abuso del machismo criollo. Goce también de sus magistrales dotes de narrador y de constructor de diálogos con la Tía Julia y Pantaleón. La fiesta del chivo junto con El otoño del patriarca y El Señor presidente G. García Márquez y M.A.

Asturias Premios Nóbel de 1982 y 1967 respectivamente quedaran para la posteridad como perdurables relatos casi radiográficos del sátrapa Latinoamericano. Su primer intento de novela histórica con La guerra del fin del mundo ambientada en el movimiento milenarista brasilero de fines del siglo 19 que tomo forma alrededor de la figura carismática de Antonio Consejero, marco también un radical viraje en la intencionalidad y naturaleza de su obra literaria. Finamente entrelazado con una esplendida narrativa de los hechos el autor desliza una despiadada y destructiva descalificación de todo pensamiento utópico o acciones colectivas transgresoras del orden establecido como acciones irracionales y sin sentido. Dejando de lado su lenguaje modernista que le permitió su acuciosa reseña y critica de la compleja realidad de la sociedad y cultura peruanas, con esta obra, así como con Historia de Mayta y El Hablador, asumió una postura alegórica y modernizante ante la sociedad peruana a la que considero hacia fines de la decada de los ochenta bajo la amenaza de “fanaticismos” de izquierda y derecha. Amenaza que –como señalará en un articulo en Harper’s (1990) – tendría su origen en lo que denomino como la “estructura vertical y totalitaria del imperio Inca.” Similar desprecio hacia la cultura andina manifesto en su ataque a la obra de Jose Maria Arguedas a la que califico como “ejemplo de un regionalismo pasado de moda.”

Según su reporte para la comisión encargada por el presidente Belaunde de investigar la muerte de ocho periodistas en Uchuraccay, remanentes de ese imaginado pasado Inca subsistirían en las inescrutables practicas y culturas del campesinado andino. Incapaz de imaginar una democracia incluyente que pueda incorporar las culturas y conocimientos de la mayoría de peruanos y peruanas, haciendo eco de un gastado discurso oligárquico, en un articulo en el New York Times Magazine (31 Julio, 1983) señalo que “la modernización solo es posible con el sacrifico de las culturas indígenas.”

En combinación con la fabula romántica del “capitalismo popular” de Hernando de Soto, la retórica modernizante excluyente de MVLL, dio sustento al movimiento Libertad que –en sus propias palabras— expresaría “un liberalismo radical nunca antes planteado en el Perú.” Si bien su campaña presidencial resulto en un fracaso los seminarios promovidos por Libertad con la presencia de luminarias internacionales neo-conservadores abrieron las puertas a la dominación cultural neoliberal. Como fundador de la coalición derechista del FREDEMO y posteriormente como su candidato presidencial en las elecciones de 1990 Vargas Llosa corono su transformación en apasionado propagandista del neoliberalismo. La manifestación publica de su admiración por Margaret Thatcher –la Dama de Hierro destructora del estado de bienestar británico—como la sola responsable de haber alterado el rumbo de la política mundial durante la inauguración de la Feria del Libro de Edimburgo el ano de 1997, le valió su entrada al jetset de intelectuales al servicio de los grandes intereses que controlan el planeta.

La elección de un novelista cuya figura como intelectual publico contrasta radicalmente con la de otros premios Nóbel recientes (Dario Fo, Jose Saramago, Harold Painter y Gunter Grass entre otros), cuya obra literaria y vida publica mantienen una actitud critica a los poderes establecidos, representa tal vez la culminación de la transformación conservadora de la política iniciada en criterio de MVLl por su admirada M. Thatcher.

No dejemos pues que el patrioterismo obnubile la memoria histórica reciente y el nefasto papel de MVLl en la consolidación de un sentido común de derecha. Admiremos su genialidad novelística sin dejar de lado la critica de su nefasta actuación como intelectual publico. Como bien lo expresara el escritor mexicano Paco Ignacio Taibo si bien el Nóbel lo tiene bien merecido, su actitud –agrego yo—como ciudadano e intelectual publico es deplorable. Su admirable rechazo al chantaje de Alan García en relación a la construcción del Museo de la Verdad no guarda proporción con su entusiasta promoción de la modernidad regresiva y excluyente a la que los indígenas del continente se refieren acertadamente como una “tercera conquista.”

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